Lecturas de la Misa

Sábado 8 de Noviembre de 2014

Sábado 08 de Noviembre de 2014
De la feria. Verde.

Antífona de entrada          cf. Sal 37, 22-23

Señor, no me abandones, Dios mío, no te quedes lejos de mí; apresúrate a venir en mi ayuda, mi Señor, mi Salvador.

Oración colecta

Dios omnipotente y lleno de misericordia, que concedes a tus fieles celebrar dignamente esta liturgia de alabanza; te pedimos que nos ayudes a caminar sin tropiezos hacia los bienes prometidos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Flp 4, 10-19

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Yo tuve una gran alegría en el Señor cuando vi florecer los buenos sentimientos de ustedes con respecto a mí; ciertamente los tenían, pero les faltaba la ocasión de demostrarlos. No es la necesidad la que me hace hablar, porque he aprendido a hacer frente a cualquier situación. Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como a no tener nada. Yo lo puedo todo en Aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades. Y ya saben, filipenses, que al comienzo de la evangelización, cuando dejé Macedonia, ninguna otra Iglesia me ayudó económicamente. Ustedes fueron los únicos que, cuando estaba en Tesalónica, en dos ocasiones me enviaron medios para asistirme en mis necesidades. No es que yo busque regalos; solamente quiero darles la ocasión de que ustedes se enriquezcan cada vez más delante de Dios. Por el momento, tengo todo lo necesario y más todavía. Vivo en la abundancia desde que Epafrodito me entregó la ofrenda de ustedes, como perfume de aroma agradable, como sacrificio aceptable y grato a Dios. Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo se sostuvo económicamente con su trabajo de fabricante de carpas. Sólo aceptó ayuda económica de la comunidad de los Filipenses. El Apóstol interpretó este favor como una ofrenda hecha a Dios mismo. Toda contribución en la evangelización es un modo de servir a Dios, al hacer que su amor sea conocido en todo el mundo.

 

Salmo 111, 1-2. 5-6. 8. 9

R. ¡Feliz el que teme al Señor!

Feliz el hombre que teme al Señor
y se complace en sus mandamientos.
Su descendencia será fuerte en la tierra:
la posteridad de los justos es bendecida. R.

Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud.
El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre. R.

Su ánimo está seguro, y no temerá,
él da abundantemente a los pobres:
su generosidad permanecerá para siempre,
y alzará su frente con dignidad. R.

Aleluya        2Cor 8, 9

Aleluya. Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluya.

Evangelio     Lc 16, 9-15

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús decía a sus discípulos: “Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo poco también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco también es deshonesto en lo mucho. Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien? Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes? Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al dinero”. Los fariseos, que eran amigos del dinero, escuchaban todo esto y se burlaban de Jesús. Él les dijo: “Ustedes aparentan rectitud ante los hombres, pero Dios conoce sus corazones. Porque lo que es estimable a los ojos de los hombres resulta despreciable para Dios”.

Palabra del Señor.

Comentario

Cuando creemos que el dinero lo puede todo, lo convertimos en un dios. Este resulta absorbente, lo invade todo y se convierte en la medida de todas las cosas. Es una forma de idolatría en la cual el verdadero Dios queda de lado. Jesús es tajante respecto de este tema: no se puede servir a dos dioses, debemos optar entre el dinero o nuestro Dios.

Oración sobre las ofrendas

Te pedimos, Señor, que este sacrificio sea para ti una ofrenda pura,y para nosotros una fuente generosa de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 15, 11

Señor, me darás a conocer el camino de la vida, saciándome de gozo en tu presencia.

O bien:         cf. Jn 6, 57

Dice el Señor: “Así como yo, que he sido enviado por el Padre que tiene vida, vivo por el Padre, el que me come vivirá por mí”.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Padre, que crezca en nosotros la acción de tu poder para que, restaurados con estos sacramentos celestiales, tu gracia nos prepare a recibir lo que ellos nos prometen. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Nueva página

Queridos hermanos: quería comentarles que de a poco iremos trasladando la publicación de las lecturas en una nueva dirección más fácil de recordar http://lamisadeldia.wordpress.com/

Allí también tendrán acceso a la versión en facebook que es “liturgia para todos”

Invitamos a aquellos que se han subscrito en esta página que lo hagan también en aquella otra que será a la que se le dará continuidad en lo sucesivo. Esta otra seguirá publicando las lecturas pero sólo por un tiempo determinado nada más.

Domingo 12 de Octubre de 2014

Domingo 12 de Octubre de 2014

28° domingo durante el año

Verde

Semana 28° durante el año. Semana IV del Salterio.

Día del respeto a la diversidad cultural

Jornada nacional de las Misiones

Antífona de entrada          Sal 129, 3-4

Si tienes en cuenta las culpas, Señor, ¿quién podrá subsistir? Dios de Israel, en ti se encuentra el perdón.

 

Oración colecta

Dios todopoderoso, que tu gracia siempre nos preceda y acompañe, y nos ayude en la práctica constante de las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

1ª lectura     Is 25, 6-10a

Lectura del libro de Isaías.

El Señor de los ejércitos ofrecerá a todos los pueblos sobre esta montaña un banquete de manjares suculentos, un banquete de vinos añejados, de manjares suculentos, medulosos, de vinos añejados, decantados. Él arrancará sobre esta montaña el velo que cubre a todos los pueblos, el paño tendido sobre todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor enjugará las lágrimas de todos los rostros, y borrará sobre toda la tierra el oprobio de su pueblo, porque lo ha dicho él, el Señor. Y se dirá en aquel día: “Ahí está nuestro Dios, de quien esperábamos la salvación: es el Señor, en quien nosotros esperábamos; ¡alegrémonos y regocijémonos de su salvación!”. Porque la mano del Señor se posará sobre esta montaña.

Palabra de Dios.

Comentario

Isaías tiene una rica imagen para hablar del Reino eterno: una fiesta. En esta fiesta se vivirá la alegría, el fin del sufrimiento y el inicio pleno de la fraternidad. Nada más lindo para pensar cómo será la vida eterna.

Salmo 22, 1-6

R. El Señor nos prepara una mesa.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.
Él me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo. R.

 

2ª lectura     Flp 4, 12-14. 19-20

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: Yo sé vivir tanto en las privaciones como en la abundancia; estoy hecho absolutamente a todo, a la saciedad como al hambre, a tener de sobra como a no tener nada. Yo lo puedo todo en Aquel que me conforta. Sin embargo, ustedes hicieron bien en interesarse por mis necesidades. Dios colmará con magnificencia todas las necesidades de ustedes, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Palabra de Dios.

Comentario

Pablo sabe vivir en la pobreza y la abundancia, él no hace referencia específicamente a tener o no tener bienes. Esto más bien significa que no debemos depender de las circunstancias que nos rodean para vivir unidos a Dios.

 

Aleluya        cf. Ef 1, 17-18

Aleluya. El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine nuestros corazones, para que podamos valorar la esperanza a la que hemos sido llamados. Aleluya.

 

Evangelio     Mt 22, 1-14

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los fariseos, diciendo: “El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: ‘Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas’. Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: ‘El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren’. Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados. Cuando el rey entró para ver a los comensales, encontró a un hombre que no tenía el traje de fiesta. ‘Amigo, le dijo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?’. El otro permaneció en silencio. Entonces el rey dijo a los guardias: ‘Átenlo de pies y manos, y arrójenlo afuera, a las tinieblas. Allí habrá llanto y rechinar de dientes’. Porque muchos son llamados, pero pocos son elegidos”.

Palabra del Señor.

 

O bien más breve:     Mt 22, 1-10

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El Reino de los Cielos se parece a un rey que celebraba las bodas de su hijo. Envió entonces a sus servidores para avisar a los invitados, pero estos se negaron a ir. De nuevo envió a otros servidores con el encargo de decir a los invitados: ‘Mi banquete está preparado; ya han sido matados mis terneros y mis mejores animales, y todo está a punto: Vengan a las bodas’. Pero ellos no tuvieron en cuenta la invitación, y se fueron, uno a su campo, otro a su negocio; y los demás se apoderaron de los servidores, los maltrataron y los mataron. Al enterarse, el rey se indignó y envió a sus tropas para que acabaran con aquellos homicidas e incendiaran su ciudad. Luego dijo a sus servidores: ‘El banquete nupcial está preparado, pero los invitados no eran dignos de él. Salgan a los cruces de los caminos e inviten a todos los que encuentren’. Los servidores salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, buenos y malos, y la sala nupcial se llenó de convidados”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Queridos hermanos, esta es la lección preciosa del festín de Dios con los hombres. ¿Quiénes son los llamados?, nos termina diciendo el Evangelio. ¡Muchos son los llamados! Todos, todos los pueblos. Para Dios no hay categorías ni para la Iglesia hay distinciones. Por eso choca la Iglesia, porque es el mundo el que quiere mantener distinciones. Y la Iglesia sabe que no hay más que una categoría: los justos. Los que cumplen el Evangelio. Los que entran al festín de Dios con vestido de fiesta, con conversión de corazón, por eso son llamados al festín de Dios muchos que no pueden entrar todavía” (Mons. Oscar Romero, homilía del 28º Domingo del Tiempo Ordinario, 15/10/1978).

 

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las oraciones de tus fieles junto con estas ofrendas; haz que este sacrificio, celebrado con amor, nos lleve a la gloria del cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Antífona de comunión        cf. Sal 33, 11

Los ricos se empobrecen y sufren hambre, pero los que buscan al Señor no carecen de nada.

O bien:         cf. 1Jn 3,2

Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.

 

Oración después de la comunión

Padre, humildemente te pedimos que así como nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos hagas partícipes de la naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Sábado 11 de Octubre de 2014

Sábado 11 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Juan XXIII, papa. Memoria libre. Blanco
Santa María en sábado. Blanco

“Dos meses después del inicio de su pontificado, Juan XXIII convocó a todos los obispos del mundo a la celebración del Concilio Vaticano II, con el objetivo de promover la adaptación de la Iglesia a los nuevos tiempos y el acercamiento a las restantes religiones cristianas. El 3 de junio de 1963, poco después de iniciarse el Concilio, Juan XXIII moría tras una larga enfermedad, sin conocer los resultados de la asamblea que marcó el camino de la nueva Iglesia católica” (http://agenciasanluis.com/notas/2014/04/27/el-papa-francisco-proclamo-santos-a-juan-pablo-ii-y-juan-xxiii).

Antífona       cf. Sal 44, 13. 15- 16

Los pueblos más ricos buscan tu favor. La llevan ante el rey, con séquito de vírgenes; con gozo y alegría, van entrando en el palacio real.

Oración        de santa María en sábado

Señor Dios nuestro, perdona los pecados de tus hijos y, ya que no podemos agradarte con nuestras obras, concede que seamos salvados por intercesión de la Madre de tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Juan XXIII

Dios todopoderoso y eterno, que en san Juan XXIII, papa, has hecho resplandecer para todo el mundo el ejemplo de un buen pastor, concédenos, por su intercesión, difundir con alegría la plenitud de la caridad cristiana. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Gál 3, 22-29

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: La Ley escrita sometió todo al pecado, para que la promesa se cumpla en aquellos que creen, gracias a la fe en Jesucristo. Antes que llegara la fe, estábamos cautivos bajo la custodia de la Ley, en espera de la fe que debía ser revelada. Así, la Ley fue nuestro guardián, hasta que llegara Cristo, a fin de que fuéramos justificados por la fe. Y ahora que ha llegado la fe, no estamos más bajo la custodia de un guardián. Porque todos ustedes, por la fe, son hijos de Dios en Cristo Jesús, porque habiendo sido bautizados en Cristo, han quedado revestidos de Cristo. Por lo tanto, ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús. Y si ustedes pertenecen a Cristo, entonces son descendientes de Abraham, herederos en virtud de la promesa.

Palabra de Dios.

Comentario

“Antes de que llegara la fe estábamos prisioneros”, dice san Pablo. ¿Sentimos, confiamos, que la fe nos hace verdaderamente libres? Esta libertad nos compromete, nos empuja a servir y a vivir esta promesa con todos los hermanos y hermanas.

Salmo 104, 2-7

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

¡Canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor! R.

¡Recurran al Señor y a su poder,
busquen constantemente su rostro;
recuerden las maravillas que él obró,
sus portentos y los juicios de su boca! R.

Descendientes de Abraham, su servidor,
hijos de Jacob, su elegido:
el Señor es nuestro Dios,
en toda la tierra rigen sus decretos. R.

Aleluya        Lc 11, 28

Aleluya. Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 27-28

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús estaba hablando y una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el vientre que te llevó y los pechos que te amamantaron!”. Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican”.

Palabra del Señor.

Comentario

“La corrección impuesta por Jesús a las palabras de la mujer del pueblo constituyen una nueva bienaventuranza de María: ella es la primera que ha escuchado la Palabra de Dios y la ha guardado en un corazón bueno” (Luis H. Rivas, Conferencia: “La Virgen María en el Nuevo Testamento. Aspectos del Evangelio según Lucas”, 2/9/1980).

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, los dones que te presentamos, y haz que nuestros corazones, encendidos por la luz del Espíritu Santo, busquen y conserven tu palabra y tu voluntad, a ejemplo de la virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Alaben al Señor nuestro Dios, porque en María, su servidora, manifestó su misericordia, como lo había prometido a su pueblo Israel.

Oración después de la comunión

Alimentados por el sacramento de la salvación y de la fe, te pedimos, Padre, que celebrando con devoción a santa María virgen, merezcamos participar, con ella, de tu amor eterno. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 10 de Octubre de 2014

Viernes 10 de Octubre de 2014

De la feria. Verde

Día mundial de la salud mental.

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concédenos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Gál 3, 7-14

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Reconozcan que los verdaderos hijos de Abraham son los que tienen fe. La Escritura, previendo que Dios justificaría a los paganos por la fe, anticipó esta buena noticia a Abraham, prometiéndole: En ti serán bendecidas todas las naciones. De esa manera, los que creen son los que participan de la bendición de Abraham, el creyente. En efecto, todos los que confían en las obras de la Ley están bajo una maldición, porque dice la Escritura: “Maldito sea el que no cumple fielmente todo lo que está escrito en el Libro de la Ley”. Es evidente que delante de Dios nadie es justificado por la Ley, ya que el que es justo vivirá por la fe. La Ley no tiene en cuenta la fe, antes bien, el que observa sus preceptos vivirá por ellos. Cristo nos liberó de esta maldición de la Ley, haciéndose él mismo maldición por nosotros, porque también está escrito: “Maldito el que está colgado en el patíbulo”. Y esto, para que la bendición de Abraham alcanzara a todos los paganos en Cristo Jesús, y nosotros recibiéramos por la fe el Espíritu prometido.

Palabra de Dios.

Comentario

¿Quiénes participan del pueblo de Dios? Ya no solo los hijos de Moisés, sino además los hijos de Abrahám, todos los que tienen fe. El pueblo de Dios es la multitud de creyentes a lo largo y ancho de todo el mundo.

 

Salmo 110, 1-6

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en la reunión y en la asamblea de los justos.
Grandes son las obras del Señor:
los que las aman desean comprenderlas. R.

Su obra es esplendor y majestad,
su justicia permanece para siempre.
Él hizo portentos memorables,
el Señor es bondadoso y compasivo. R.

Proveyó de alimento a sus fieles
y se acuerda eternamente de su Alianza.
Manifestó a su pueblo el poder de sus obras,
dándole la herencia de las naciones. R.

Aleluya        Jn 12, 31b-32

Aleluya. “Ahora el Príncipe de este mundo será arrojado afuera; y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 15-26

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Habiendo Jesús expulsado un demonio, algunos de entre la muchedumbre decían: “Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo. Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: “Un reino donde hay luchas internas va a la ruina y sus casas caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- Yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul. Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces. Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza de Dios, quiere decir que el Reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado hace guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte que él y lo domina, le quita las armas en las que confiaba y reparte sus bienes. El que no está conmigo está contra mí; y el que no recoge conmigo desparrama. Cuando el espíritu impuro sale de un hombre, vaga por lugares desiertos en busca de reposo, y al no encontrarlo, piensa: ‘Volveré a mi casa, de donde salí’. Cuando llega, la encuentra barrida y ordenada. Entonces va a buscar a otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí. Y al final, ese hombre se encuentra peor que al principio”.

Palabra del Señor.

Comentario

Cuando el corazón está cerrado, cuando se tiene miedo a la libertad y al compromiso, aun quien viene a liberar (Jesús) puede ser tildado de demoníaco. Es que el mensaje de libertad exige cambios, y no siempre las personas están dispuestas a aceptarlo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Jueves 9 de Octubre de 2014

Jueves 09 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde.
San Dionisio, obispo y compañeros, mártires. Memoria libre. Rojo
San Juan Leonardi, presbítero. Memoria libre. Blanco
San Héctor Valdivielso Sáez, religioso,
y compañeros mártires. Memoria libre. Rojo

Día mundial del correo.

Héctor también conocido como san Benito de Jesús, nació el 31 de octubre de 1910 en Buenos Aires, República Argentina, y murió el 9 de octubre de 1934 en Turón (Mieres), España. Fue en nuestro país un religioso del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle). Fue ejecutado durante la Revolución de Asturias, previa a la Guerra Civil Española. Desde su canonización en 1999, es el primer santo de la Iglesia católica nacido en la Argentina.

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concédenos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         san Dionisio y compañeros…

Dios todopoderoso, que enviaste al obispo san Dionisio y sus compañeros a predicar tu gloria a los paganos y les diste la virtud de la constancia en el martirio, concédenos, a ejemplo suyo, no apegarnos a los bienes transitorios ni temer en las adversidades. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo…

O bien:         san Juan Leonardi

Dios, fuente de todo bien, que elegiste al presbítero san Juan Leonardi para anunciar el Evangelio, concede, por su intercesión,que siempre y en todas partes crezca la verdadera fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo…

O bien:         san Héctor y compañeros…

Dios todopoderoso y eterno, que hiciste a san Héctor, mártir, testigo de la fe en la educación de niños y jóvenes hasta dar la vida por Cristo, concédenos, por su intercesión y sus méritos, que, fortalecidos por el Espíritu Santo, nos dediquemos con fervor al anuncio del Evangelio. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo…

Lectura        Gál 3, 1-5

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Gálatas insensatos, ¿quién los ha seducido a ustedes, ante cuyos ojos fue presentado Jesucristo crucificado? Una sola cosa quiero saber: ¿ustedes recibieron el Espíritu por las obras de la Ley o por haber creído en la predicación? ¿Han sido tan insensatos que llegaron al extremo de comenzar por el Espíritu, para acabar ahora en la carne? ¿Habrá sido en vano que recibieron tantos favores? ¡Ojalá no haya sido en vano! Aquel que les prodiga el Espíritu y está obrando milagros entre ustedes, ¿lo hace por las obras de la Ley o porque han creído en la predicación?

Palabra de Dios.

Comentario

Es muy difícil sostener un evangelio de la libertad. Es posible que al poco tiempo empecemos a ponerle trabas y volvamos a tener cadenas y estructuras que no liberan. Hay que estar atentos: el evangelio de la libertad necesita ser alimentado constantemente.

 

 (Salmo) Lc 1, 69-75

R. ¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel!

Nos ha dado un poderoso Salvador
en la casa de David, su servidor,
como lo había anunciado mucho tiempo antes
por boca de sus santos profetas. R.

Para salvarnos de nuestros enemigos
y de las manos de todos los que nos odian.
Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa Alianza. R.

Se acordó del juramento
que hizo a nuestro padre Abraham
de concedernos que, libres de temor,
arrancados de las manos de nuestros enemigos,
lo sirvamos en santidad y justicia bajo su mirada,
durante toda nuestra vida. R.

Aleluya        cf. Hech 16, 14

Aleluya. Señor, abre nuestro corazón, para que aceptemos las palabras de tu Hijo. Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 5-13

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús dijo a sus discípulos: “Supongamos que alguno de ustedes tiene un amigo y recurre a él a medianoche, para decirle: ‘Amigo, préstame tres panes, porque uno de mis amigos llegó de viaje y no tengo nada que ofrecerle’, y desde adentro él le responde: ‘No me fastidies; ahora la puerta está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme para dártelos’. Yo les aseguro que aunque él no se levante para dárselos por ser su amigo, se levantará al menos a causa de su insistencia y le dará todo lo necesario. También les aseguro: pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una serpiente cuando le pide un pescado? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan!”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Con esta petición, el amigo debe levantarse del lecho y darle el pan. Y Jesús, en otra ocasión, nos habla de esto: en la parábola de la viuda que iba al juez corrupto, quien no la oía, no quería oírla; pero ella era tan inoportuna, molestaba tanto, que al final, para alejarla de manera que no le diera demasiadas molestias, hizo justicia, lo que ella pedía. Esto nos hace pensar en nuestra oración. ¿Cómo oramos nosotros? ¿Oramos así por costumbre, piadosamente, pero tranquilos, o nos ponemos con valentía ante el Señor para pedir la gracia, para pedir aquello por lo que rogamos?” (Papa Francisco, homilía de la misa en Santa Marta del 10/10/2013).

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 8 de Octubre de 2014

Miércoles 08 de Octubre de 2014

De la feria. Verde

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concédenos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Gál 2, 1-3. 6-14

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Cuando subí nuevamente a Jerusalén con Bernabé, llevando conmigo a Tito, lo hice en virtud de una revelación divina, y les expuse el Evangelio que predico entre los paganos, en particular a los dirigentes para asegurarme que no corría o no había corrido en vano. Pero ni siquiera Tito, que estaba conmigo y era de origen pagano, fue obligado a circuncidarse. En cuanto a los dirigentes –no me interesa lo que hayan sido antes, porque Dios no hace acepción de personas– no me impusieron nada más. Al contrario, aceptaron que me había sido confiado el anuncio del Evangelio a los paganos, así como fue confiado a Pedro el anuncio a judíos. Porque el que constituyó a Pedro Apóstol de los judíos, me hizo también a mí Apóstol de los paganos. Por eso, Santiago, Cefas y Juan –considerados como columnas de la Iglesia– reconociendo el don que me había sido dado, nos estrecharon la mano a mí y a Bernabé, en señal de comunión, para que nosotros nos encargáramos de los paganos y ellos de los judíos. Solamente nos recomendaron que nos acordáramos de los pobres, lo que siempre he tratado de hacer. Pero cuando Cefas llegó a Antioquía, yo le hice frente porque su conducta era reprensible. En efecto, antes que llegaran algunos enviados de Santiago, él comía con los paganos, pero cuando éstos llegaron, se alejó de ellos y permanecía apartado, por temor a los partidarios de la circuncisión. Los demás judíos lo imitaron, y hasta el mismo Bernabé se dejó arrastrar por su simulación. Cuando yo vi que no procedían rectamente, según la verdad del Evangelio, dije a Cefas delante de todos: “Si tú, que eres judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿por qué obligas a los paganos a que vivan como los judíos?”.

Palabra de Dios.

Comentario

Pablo considera que su vocación y que cada paso que da se deben a que Dios así se lo revela. Estaba tan convencido de esto que esperó ¡catorce años! para encontrarse con Pedro y el resto de los apóstoles.

 

Salmo 116, 1-2

R. ¡Vayan por el mundo y anuncien el Evangelio!

¡Alaben al Señor, todas las naciones,
glorifíquenlo, todos los pueblos! R.

Porque es inquebrantable su amor por nosotros,
y su fidelidad permanece para siempre. R.

Aleluya        Rom 8, 15bc

Aleluya. Han recibido el espíritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ¡Abbá!, ¡Padre! Aleluya.

Evangelio     Lc 11, 1-4

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un día, Jesús estaba orando en cierto lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan enseñó a sus discípulos”. Él les dijo entonces: “Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada día nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a aquellos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentación”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Ahora bien, según la respuesta de Cristo a la pregunta ‘enséñanos a orar’, todo se reduce a este singular concepto: aprender a rezar quiere decir ‘aprender quién es el Padre’. Si nosotros aprendemos, en el sentido pleno de la palabra, en su plena dimensión, la realidad ‘Padre’, hemos aprendido todo. Aprender quién es el Padre quiere decir aprender la respuesta a la pregunta sobre cómo se debe rezar, porque rezar quiere decir también encontrar la respuesta a una serie de preguntas ligadas, por ejemplo, al hecho de que yo rezo y en algunos casos no soy escuchado” (Juan Pablo II, homilía del 27/7/1980).

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 7 de Octubre de 2014

Martes 07 de Octubre de 2014

Nuestra Señora del Rosario

Memoria obligatoria. Blanco

“Cuenta la leyenda que la Virgen se apareció en 1208 a santo Domingo de Guzmán en una capilla del monasterio de Prouilhe (Francia) con un rosario en las manos, le enseñó a rezarlo y le dijo que lo predicara entre los hombres; además, le ofreció diferentes promesas referentes al rosario” (http://www.es.catholic.net/santoral/articulo.php?id=421).

Antífona de entrada          cf. Lc 1, 28. 42

Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo, y bendito es el fruto de tu vientre.

Oración colecta

Señor, derrama tu gracia en nuestros corazones, y ya que hemos conocido por el anuncio del ángel la encarnación de tu Hijo Jesucristo, condúcenos por su Pasión y su Cruz, con la intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        Hech. 1, 12-14

Lectura de los Hechos de los apóstoles.

Después que Jesús subió al cielo, los apóstoles regresaron del monte de los Olivos a Jerusalén: la distancia entre ambos sitios es la que está permitido recorrer en día sábado. Cuando llegaron a la ciudad, subieron a la sala donde solían reunirse. Eran Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas, hijo de Santiago. Todos ellos, íntimamente unidos, se dedicaban a la oración en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús y de sus hermanos.

Palabra de Dios.

Comentario

María participa activamente como protagonista en la historia de la salvación, no sólo durante la vida de Jesús, sino también en la naciente Iglesia. Ella es una discípula que espera con fe el cumplimiento de la promesa: el envío del Espíritu. Como discípula, no está sola, sino reunida con la comunidad, espacio en el que el Espíritu de Dios se manifesta.

Salmo Lc 1, 46-55

R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo.

O bien: Eres feliz, Virgen María, tú que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno.

Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. R.

Porque miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
Su nombre es santo. R.

Y su misericordia se extiende
de generación en generación
sobre los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón. R.

Derribó del trono a los poderosos
y elevó a los humildes,
colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías. R.

Socorrió a Israel, su servidor,
acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.

Aleluya        cf. Lc 1, 28

Aleluya. Alégrate María, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres. Aleluya.

Evangelio     Lc 1, 26-38

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: “¡Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo!”. Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el Ángel le dijo: “No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y se le llamará Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin”. María dijo al Ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no convivo con ningún hombre?”. El Ángel le respondió: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será santo y se lo llamará Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios”. María dijo entonces: “Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí lo que has dicho”. Y el Ángel se alejó.

Palabra del Señor.

Comentario

“El evangelio de Lucas está enmarcado por la intervención de enviados divinos, ángeles, quienes son responsables de comunicar mensajes a hombres y mujeres. Estos mensajes permiten la comprensión y el avance de la historia de la salvación. Al igual que las mujeres en la tumba vacía, en los relatos de la infancia, María tiene la visión de un ángel, Gabriel, quien no solamente le presenta el proyecto de salvación de Dios, sino que le da a este anuncio un carácter vinculante con María. A partir de aquí, María interpretará la historia de la salvación (en el Magnificat) y será actora comprometida de la misma” (Adela Ramos, Las mujeres en el evangelio de Lucas, Ribla, nº 44).

 

O bien: lectura continuada

Lectura        Gál 1, 13- 24

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Seguramente ustedes oyeron hablar de mi conducta anterior en el Judaísmo: cómo perseguía con furor a la Iglesia de Dios y la arrasaba, y cómo aventajaba en el Judaísmo a muchos compatriotas de mi edad, en mi exceso de celo por las tradiciones paternas. Pero cuando Dios, que me eligió desde el seno de mi madre y me llamó por medio de su gracia, se complació en revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos, de inmediato, sin consultar a ningún hombre y sin subir a Jerusalén para ver a los que eran Apóstoles antes que yo, me fui a Arabia y después regresé a Damasco. Tres años más tarde, fui desde allí a Jerusalén para visitar a Pedro, y estuve con él quince días. No vi a ningún otro Apóstol, sino solamente a Santiago, el hermano del Señor. En esto que les escribo, Dios es testigo de que no miento. Después pasé a las regiones de Siria y Cilicia. Las Iglesias de Judea que creen en Cristo no me conocían personalmente, sino sólo por lo que habían oído decir de mí: “El que en otro tiempo nos perseguía ahora anuncia la fe que antes quería destruir”. Y glorificaban a Dios a causa de mí.

Palabra de Dios.

Comentario

San Pablo no reniega de su historia, ni oculta ni justifica nada. De esta manera reconoce que su transformación ha sido obra de Dios y no de su propio esfuerzo.

Salmo 138, 1-3. 13-15

R. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, tú me sondeas y me conoces,
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable.
¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Tú conocías hasta el fondo de mi alma
y nada de mi ser se te ocultaba,
cuando yo era formado en lo secreto,
cuando era tejido en lo profundo de la tierra. R.

Aleluya        Lc 11, 28

Aleluya. Felices los que escuchan la Palabra de Dios y la practican. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 38-42

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa. Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor escuchaba su Palabra. Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude”. Pero el Señor le respondió: “Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas, y sin embargo, una sola cosa es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada”.

Palabra del Señor.

Comentario

¡Qué hermoso encuentro de amistad, de enseñanza y de aprendizaje se habrá vivido en este hogar! A tal punto que Jesús enseña a estas amigas que ahora ellas son discípulas que pueden escuchar la Palabra de Dios.

Oración sobre las ofrendas

Te rogamos, Señor, que prepares nuestros corazones para ofrecer este sacrificio y así poder celebrar de tal modo los misterios de tu Hijo unigénito, que seamos dignos de alcanzar sus promesas. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión        Lc 1, 31

Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

Oración después de la comunión

Te pedimos, Señor Dios nuestro, que habiendo proclamado en este sacramento la muerte y resurrección de tu Hijo, asociados a los dolores de su pasión podamos también gozar de su consuelo y participar de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 6 de Octubre de 2014

Lunes 06 de Octubre de 2014

Misa a elección:

Feria. Verde
San Bruno, presbítero. Memoria libre. Blanco

Luego de ejercer su sacerdocio en Francia y en Italia y de haber enseñado en importantes centros de estudio, Brunodecidió retirarse a una vida de silencio y oración. Junto con otros monjes, comenzó un estilo de vida que luego recibiría el nombre de Orden de los Cartujos. Murió en el año 1101.

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concédenos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:         de san Bruno

Dios nuestro, que llamaste a san Bruno para servirte en la soledad, concédenos, por su intercesión, que en medio de la inestabilidad de este mundo nuestra vida esté siempre orientada hacia ti. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

Lectura        Gál 1, 6-12

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Galacia.

Hermanos: Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio. No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo. Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado! Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado! ¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo. Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

Palabra de Dios.

Comentario

“Tanto en el pasado como en el presente, hay quienes, consciente o inconscientemente pretenden imponer al pueblo el yugo de la esclavitud. Y, lo que es peor aún, hacen esto en nombre de la religión o del Evangelio de Jesucristo. Por eso es por lo que Pablo no se contiene” (José Bortolini, Cómo leer la Carta a los Gálatas. El Evangelio es libertad, Ed. San Pablo).

Salmo 110, 1-2. 7-9. 10c

R. ¡El Señor se acuerda de su Alianza!

Doy gracias al Señor de todo corazón,
en la reunión y en la asamblea de los justos.
Grandes son las obras del Señor:
los que las aman desean comprenderlas. R.

Las obras de sus manos son verdad y justicia;
todos sus preceptos son indefectibles:
están afianzados para siempre
y establecidos con lealtad y rectitud. R.

Él envió la redención a su pueblo,
promulgó su alianza para siempre:
Su Nombre es santo y temible.
¡El Señor es digno de alabanza eternamente! R.

Aleluya        Jn 13, 34

Aleluya. Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros, como yo los he amado. Aleluya.

Evangelio     Lc 10, 25-37

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.

Un doctor de la Ley se levantó y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: “Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?”. Jesús le preguntó a su vez: “¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?”. Él le respondió: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo”. “Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida”. Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: “¿Y quién es mi prójimo?”. Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: “Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto. Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo. También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino. Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió. Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo. Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: ‘Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver’. ¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?”.“El que tuvo compasión de él”, le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: “Ve, y procede tú de la misma manera”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los judíos del tiempo de Jesús consideraban que los samaritanos eran adversarios y enemigos. Jesús, en su enseñanza, le muestra a un judío que un enemigo puede salvarle la vida. Ese también es el prójimo: el que hoy rechazamos pero que mañana nos puede salvar.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 5 de Octubre de 2014

Domingo 05 de Octubre de 2014

27° domingo durante el año

Verde

Antífona de entrada          cf. Est 4, 17

Señor, todo está bajo tu poder y nada puede resistir a tu voluntad. Tú hiciste el cielo y la tierra y todo lo que está bajo el firmamento; tú eres el Señor del universo.

Oración colecta

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso sobrepasas los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia perdonando lo que inquieta nuestra conciencia y concédenos aún aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

1ª lectura     Is 5, 1-7

Lectura del libro de Isaías.

Voy a cantar en nombre de mi amigo el canto de mi amado a su viña. Mi amigo tenía una viña en una loma fértil. La cavó, la limpió de piedras y la plantó con cepas escogidas; edificó una torre en medio de ella y también excavó un lagar. Él esperaba que diera uvas, pero dio frutos agrios. Y ahora, habitantes de Jerusalén y hombres de Judá, sean ustedes los jueces entre mi viña y yo. ¿Qué más se podía hacer por mi viña que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios? Y ahora les haré conocer lo que haré con mi viña; Quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella. Porque la viña del Señor de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá son su plantación predilecta. ¡Él esperó de ellos equidad, y hay efusión de sangre; esperó justicia, y hay gritos de angustia!

Palabra de Dios.

Comentario

“Las viñas solían ser el sustento de una familia, trabajada y conservada por generaciones. (…) Debido a los cuidados que requiere la viña, puede ser también una imagen del pueblo al que Dios plantó con esmero y cuidó con cariño, pero no dio los frutos esperados” (http://palabrasconmiel.wordpress.com/simbolos/vina).

 

Salmo 79, 9. 12-16. 19-20

R. La viña del Señor es su pueblo.

Tú sacaste de Egipto una vid,
expulsaste a los paganos y la plantaste;
extendió sus sarmientos hasta el mar
y sus retoños hasta el Río. R.

¿Por qué has derribado sus cercos
para que puedan saquearla todos los que pasan?
Los jabalíes del bosque la devastan
y se la comen los animales del campo. R.

Vuélvete, Señor de los ejércitos,
observa desde el cielo y mira:
ven a visitar tu vid, la cepa que plantó tu mano,
el retoño que tú hiciste vigoroso. R.

Nunca nos apartaremos de ti:
devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.
¡Restáuranos, Señor de los ejércitos,
que brille tu rostro y seremos salvados! R.

2ª lectura     Flp 4, 6-9

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Filipos.

Hermanos: No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús. En fin, mis hermanos, todo lo que es verdadero y noble, todo lo que es justo y puro, todo lo que es amable y digno de honra, todo lo que haya de virtuoso y merecedor de alabanza, debe ser el objeto de sus pensamientos. Pongan en práctica lo que han aprendido y recibido, lo que han oído y visto en mí, y el Dios de la paz estará con ustedes.

Palabra de Dios.

Comentario

Es cierto que tenemos grandes preocupaciones, muchas incertidumbres, inseguridades y problemas. Hoy san Pablo nos invita a entregar todo esto a Dios para que alcancemos la paz, sabiendo que el Señor no abandona.

 

Aleluya        cf. Jn 15, 16

Aleluya. “Yo los elegí del mundo, para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Mt 21, 33-46

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “Escuchen esta parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: ‘Respetarán a mi hijo’. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: ‘Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia’. Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?”. Le respondieron: “Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo”. Jesús agregó: “¿No han leído nunca en las Escrituras: ‘La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?’. Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos”. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús retoma la imagen del poema de la viña de Isaías, pero ya no para hablar de la ingratitud del pueblo, sino de la maldad de los dirigentes, que eran los encargados de que ese campo de vides diera buenos frutos. El evangelio denuncia a quienes se han apropiado de la viña, es decir, de los bienes de Dios. Nadie es dueño de lo que Dios nos ha dado a todos.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, la oblación instituida por ti y, por estos sagrados misterios que celebramos, danos la gracia de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona      Lam 3, 25

El Señor es bondadoso con los que esperan en él, con aquellos que lo buscan.

O bien:         cf. 1Cor 10, 17

Hay un solo pan, y nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque participamos de ese único pan y del único cáliz.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, sácianos con el sacramento del Cuerpo y de la Sangre de tu Hijo, para que nos transformemos en aquello que hemos recibido. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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