Lecturas de la Misa

Miércoles 17 de Septiembre de 2014

Miércoles 17 de Septiembre de 2014
Misa a elección
Feria. Verde
San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia.
Memoria libre. Blanco

Roberto nació en Montepulsiano (Italia), en 1542. En 1560 entró a la Compañía de Jesús, y se destacó por su amor a la teología y la defensa en contra de las herejías, lo que le valió el título de “martillo de los herejes”. Su gran cantidad de obras teológicas lo llevó a alcanzar el grado de doctor de la Iglesia.

Antífona de entrada          cf. Ecli 36, 18

Señor, concede la paz a los que esperan en ti, para que se compruebe la veracidad de tus profetas. Escucha la oración de tu servidor y la de tu pueblo Israel.

Oración colecta   

Míranos, Dios nuestro, creador y Señor del universo, y concédenos servirte de todo corazón, para experimentar los efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:          de san Roberto Belarmino

Dios nuestro, que para defender la fe de tu Iglesia otorgaste a san Roberto Belarmino sabiduría y entereza admirables, concede, por su intercesión, que tu pueblo se alegre de profesar íntegramente esta fe. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.             1Cor 12, 31—13, 13

Hermanos: Aspiren a los dones más perfectos. Y ahora voy a mostrarles un camino más perfecto todavía. Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo para hacer alarde, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.

Palabra de Dios.

Comentario

Definitivamente debemos seguir apostando por el amor. El amor será siempre “eso” que nos da la verdadera vida y el sentido para vivir. Buscamos ser amados y a la vez necesitamos amar. Sin esa corriente vital perdemos la vida, los proyectos, los ideales, y los sueños, como una muerte en vida.

 

Salmo 32, 2-5. 12. 22

R. ¡Feliz el pueblo que el Señor se eligió como herencia!

Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
entonen para él un canto nuevo,
toquen con arte, profiriendo aclamaciones. R.

Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor. R.

¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se eligió como herencia!
Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,
conforme a la esperanza que tenemos en ti. R.

Aleluya        cf. Jn 6, 63. 68

Aleluya. Tus palabras, Señor, son Espíritu y Vida; tú tienes palabras de Vida eterna. Aleluya.

Evangelio

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.   Lc 7, 31-35

Dijo el Señor: ¿Con quién puedo comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? Se parecen a esos muchachos que están sentados en la plaza y se dicen entre ellos: ¡Les tocamos la flauta, y ustedes no bailaron! ¡Entonamos cantos fúnebres, y no lloraron! Porque llegó Juan el Bautista, que no come pan ni bebe vino, y ustedes dicen: “¡Tiene un demonio!”. Llegó el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: “¡Es un glotón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores!”. Pero la Sabiduría ha sido reconocida como justa por todos sus hijos.

Palabra del Señor.

Comentario

Jesús siempre nos exige definirnos. Ante su palabra y su persona, podemos poner excusas para no seguirlo, y seguir sentados, como esperando milagros o anuncios sorprendentes. Y quizás el anuncio sea, justamente, ver al Señor entre los pecadores. ¿Nos escandaliza esto? Probablemente. Por eso sería muy bueno que nosotros, también pecadores, nos acerquemos a experimentar su misericordia en lugar de escandalizarnos.

Oración sobre las ofrendas    

Escucha nuestras súplicas, Señor, y recibe con bondad la ofrenda de tu pueblo, para que los dones presentados en honor de tu nombre sirvan para la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 35, 8

¡Qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Los hombres se refugian a la sombra de tus alas.

O bien:          1Cor 10, 16

El cáliz de bendición que bendecimos es la comunión con la Sangre de Cristo; y el pan que partimos es la comunión con el Cuerpo de Cristo.

Oración después de la comunión

Te rogamos, Dios nuestro, que el don celestial que hemos recibido impregne nuestra alma y nuestro cuerpo, para que nuestras obras no respondan a impulsos puramente humanos sino a la acción de este sacramento. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 16 de Septiembre de 2014

Martes 16 de Septiembre de 2014
Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo,
mártires

Memoria obligatoria. Rojo

Día internacional de la preservación de la capa de ozono

El Imperio romano fue muy cruel con aquellos que no se sometieran a sus dictámenes. Pese a la famosa pax romana que proclamaban, quien no rindiera culto al emperador era sometido a diversos tipos de castigos. Cornelio fue elegido papa de la Iglesia y murió mártir bajo el reinado de Valeriano, en el año 253. Cipriano, obispo de Cartago (África), fue ejecutado el 14 de septiembre de 258. Pese a la distancia temporal de ambos mártires, su memoria se celebraba ya el mismo día en el siglo IV, en Roma.

Antífona de entrada  

Los santos derramaron su sangre por el Señor, amaron a Cristo en su vida, lo imitaron en su muerte y por eso merecieron la corona de gloria.

Oración colecta     

Dios nuestro, que diste a tu pueblo como pastores solícitos y mártires invictos a los santos Cornelio y Cipriano, por su intercesión fortalece nuestra fe y constancia, y concédenos trabajar generosamente por la unidad de la Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura        

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.                  1Cor 12, 12-14. 27-31a

Hermanos: Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo, judíos y griegos, esclavos y hombres libres y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. El cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. Ustedes son el Cuerpo de Cristo, y cada uno en particular, miembros de ese Cuerpo. En la Iglesia, hay algunos que han sido establecidos por Dios, en primer lugar, como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como doctores. Después vienen los que han recibido el don de hacer milagros, el don de sanar, el don de socorrer a los necesitados, el don de gobernar y el don de lenguas. ¿Acaso todos son apóstoles? ¿Todos profetas? ¿Todos doctores? ¿Todos hacen milagros? ¿Todos tienen el don de sanar? ¿Todos tienen el don de lenguas o el don de interpretarlas? Ustedes, por su parte, aspiren a los dones más perfectos.

Palabra de Dios.

Comentario

¡Es tan lindo considerar que cada uno hace su propio aporte a la Iglesia! Eso nos hace conocer nuestra limitación, nuestras riquezas y a la vez la fuerza que tiene una comunidad. Entre todos podemos lograr mucho, pero si nos encerramos en nosotros, solo nos alimentaremos de nuestra individualidad.

 

Salmo 99, 1-5

R. ¡Somos su pueblo y ovejas de su rebaño!

Aclame al Señor toda la tierra,
sirvan al Señor con alegría,
lleguen hasta él con cantos jubilosos. R.

Reconozcan que el Señor es Dios:
Él nos hizo y a él pertenecemos;
somos su pueblo y ovejas de su rebaño. R.

Entren por sus puertas dando gracias,
entren en sus atrios con himnos de alabanza,
alaben al Señor y bendigan su Nombre. R.

¡Qué bueno es el Señor!
Su misericordia permanece para siempre,
y su fidelidad por todas las generaciones. R.

Aleluya        Lc 7, 16

Aleluya. Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo. Aleluya.

Evangelio     

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.    Lc 7, 11-17

Jesús se dirigió a una ciudad llamada Naím, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud. Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo único de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompañaba. Al verla, el Señor se conmovió y le dijo: “No llores”. Después se acercó y tocó el féretro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jesús dijo: “Joven, yo te lo ordeno, levántate”. El muerto se incorporó y empezó a hablar. Y Jesús se lo entregó a su madre. Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: “Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo”. El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina.

Palabra del Señor.

Comentario

“‘No llores’, le dijo a la madre y tocó el dolor. A veces me pregunto si no marchamos, en ciertas circunstancias de la vida de nuestra sociedad, como en un triste cortejo, y si no insistimos en ponerle una lápida a nuestra búsqueda como si camináramos a un destino inexorable, enhebrado de imposibles; y nos conformamos con pequeñas ilusiones desprovistas de esperanza” (Card. Jorge Bergoglio, Te Deum, 25/5/2000).

Oración sobre las ofrendas     

Señor, acepta la ofrenda que tu pueblo te presenta en honor de tus mártires, y así como la eucaristía fortaleció en la persecución a los santos Cornelio y Cipriano, también a nosotros nos alcance la constancia en medio de las adversidades. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Lc 22, 28-30

Dice el Señor: “Ustedes son los que han permanecido siempre conmigo en medio de mis pruebas. Por eso yo les confiero el Reino, y ustedes comerán y beberán en mi mesa”.

Oración después de la comunión

Por estos misterios recibidos te suplicamos, Padre, que nos confirmes con tu espíritu de fortaleza para que, a ejemplo de los santos Cornelio y Cipriano, demos fiel testimonio de la verdad evangélica. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 15 de Septiembre de 2014

Nuestra Señora de los Dolores
Memoria obligatoria. Blanco

Semana IV del Salterio

Antífona de entrada cf. Lc 2, 34-35

Simeón dijo a María: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel, será signo de contradicción; y a ti misma una espada te atravesará el corazón”.

Oración colecta

Dios nuestro, que quisiste que junto a tu Hijo elevado en la cruz estuviera su Madre compartiendo sus padecimientos, concede a tu Iglesia que, unida a María en la pasión de Cristo, merezca participar también de su resurrección. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

Lectura 

Lectura de la carta a los Hebreos.    Heb 5, 7-9

Cristo dirigió, durante su vida terrena, súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.

Palabra de Dios.

Comentario

El texto debe sorprendernos, ya que ante la introducción de una definición del dolor de Cristo nos dice que “fue escuchado”. ¿En qué sentido “fue escuchado”? ¿El Padre lo sacó de la cruz? ¿Lo liberó del dolor? Así nosotros no podemos pretender que el Padre “quite” nuestro dolor, sino que nos ayude a darle sentido, que nos enseñe a transformarlo para que sea salvador.

Salmo 30, 2-6. 15-16.20

R. Sálvame, Señor, por tu misericordia.

Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia;
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme. R.

Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque tú eres mi roca y mi baluarte:
por tu nombre, guíame y condúceme. R.

Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi refugio.
Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. R.

Pero yo confío en ti, Señor, y te digo:
“Tú eres mi Dios, mi destino está en tus manos”.
Líbrame del poder de mis enemigos
y de aquellos que me persiguen. R.

¡Qué grande es tu bondad, Señor!
Tú la reservas para tus fieles,
y la brindas en presencia de todos
a los que se refugian en ti. R.

Secuencia (optativa)

Se encontraba la Madre dolorosa junto a la cruz,
llorando, en que el Hijo moría, suspendido.
Con el alma dolida y suspirando,
sumida en la tristeza, que traspasa el acero de una espada.
Qué afligida y qué triste se encontraba,
de pie aquella bendita Madre del Hijo único de Dios.
Cuánto se dolía y padecía esa piadosa Madre,
contemplando las penas de su Hijo.
¿A qué hombre no hace llorar el mirar
a la Madre de Cristo en un suplicio tan tremendo?
¿Quién es el que podrá no entristecerse
de contemplar tan sólo a esta Madre que sufre con su Hijo?
Ella vio a Jesús en los tormentos,
sometido al flagelo, por cargar los pecados de su pueblo.
Y vio cómo muriendo abandonado, aquel, su dulce Hijo,
entregaba su espíritu a los hombres.
Madre, fuente de amor, que yo sienta tu dolor, para que llore contigo.
Que arda mi corazón en el amor de Cristo,
mi Dios, para que pueda agradarle.
Madre santa, imprime fuertemente en mi corazón las llagas de Jesús crucificado.
Que yo pueda compartir las penas de tu Hijo, que tanto padeció por mí.
Que pueda llorar contigo, condoliéndome de Cristo todo el tiempo de mi vida.
Quiero estar a tu lado y asociarme a ti en el llanto, junto a la cruz de tu Hijo.
Virgen, la más santa de las vírgenes, no seas dura conmigo: que siempre llore contigo.
Que pueda morir con Cristo y participar de su pasión, reviviendo sus dolores.
Hiéreme con sus heridas, embriágame con la sangre por él derramada en la cruz.
Para que no arda eternamente
defiéndeme, Virgen, en el día del Juicio.
Jesús, en la hora final, concédeme, por tu madre, la palma de la victoria.
Cuando llegue mi muerte, yo te pido, oh Cristo,
por tu madre, alcanzar la victoria eterna.

Aleluya

Aleluya. Dichosa es santa María Virgen, porque sin morir mereció la palma del martirio junto a la cruz del Señor. Aleluya.

Evangelio 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.  Jn 19, 25-27

Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre, con su hermana María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: “Mujer, aquí tienes a tu Hijo”. Luego dijo al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.

O bien: 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.   Lc 2, 33-35

Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: “Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos”.

Palabra del Señor.

Comentario

“Simeón reserva para María el anuncio de la visión de Israel ante Jesús, ya que solamente ella asistirá al cumplimiento de su profecía. Será un signo de contradicción. Esto quiere decir que si Jesús es salvador para todos, esta salvación deberá ser acogida libremente, pudiendo rechazarla. No nos ofrece la salvación ya realizada, sino que nos llama a ella por la fe” (A. George, “El evangelio según san Lucas”, Cuadernos Bíblicos 3).

O bien, lectura continuada

Lectura 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.   1Cor 11, 17-26. 33

Hermanos: No puedo felicitarlos por sus reuniones, que en lugar de beneficiarlos, los perjudican. Ante todo, porque he oído decir que cuando celebran sus asambleas, hay divisiones entre ustedes, y en parte lo creo. Sin embargo, es preciso que se formen partidos entre ustedes, para que se pongan de manifiesto los que tienen verdadera virtud. Cuando se reúnen, lo que menos hacen es comer la Cena del Señor, porque apenas se sientan a la mesa, cada uno se apresura a comer su propia comida, y mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga. ¿Acaso no tienen sus casas para comer y beber? ¿O tan poco aprecio tienen a la Iglesia de Dios, que quieren hacer pasar vergüenza a los que no tienen nada? ¿Qué les diré? ¿Los voy a alabar? En esto, no puedo alabarlos. Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido, es lo siguiente: El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía”. De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: “Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía”. Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva. Así, hermanos, cuando se reúnan para participar de la Cena, espérense unos a otros.

Palabra de Dios.

Comentario

Los primeros cristianos celebraban la “Cena del Señor” compartiendo la mesa como lo había hecho Jesús en la Última Cena. La comida en común debía ser signo de vida en común. Pero si no hay unidad en la comunidad, tampoco hay unidad al momento de celebrar. Este aspecto comunitario de la fe es fundamental para san Pablo. Si no hay cuidado por el hermano, y no se tienen en cuenta sus necesidades, aunque se reúnan y celebren el ritual, eso no es Cena del Señor.

Salmo 39, 7-10. 17

R. ¡Proclamen la muerte del Señor, hasta que vuelva!

Tú no quisiste víctima ni oblación;
pero me diste un oído atento;
no pediste holocaustos ni sacrificios,
entonces dije: “Aquí estoy”. R.

“En el libro de la Ley está escrito
lo que tengo que hacer:
yo amo, Dios mío, tu voluntad,
y tu ley está en mi corazón”. R.

Proclamé gozosamente tu justicia
en la gran asamblea;
no, no mantuve cerrados mis labios,
tú lo sabes, Señor. R.

Que se alegren y se regocijen en ti
todos los que te buscan,
y digan siempre los que desean tu victoria:
“¡Qué grande es el Señor!” R.

Aleluya Jn 3, 16

Aleluya. Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único; todo el que cree en él tiene Vida eterna. Aleluya.

Evangelio 

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.              Lc 7, 1-10

Jesús entró en Cafarnaúm. Había allí un centurión que tenía un sirviente enfermo, a punto de morir, al que estimaba mucho. Como había oído hablar de Jesús, envió a unos ancianos judíos para rogarle que viniera a sanar a su servidor. Cuando estuvieron cerca de Jesús, le suplicaron con insistencia, diciéndole: “Él merece que le hagas este favor, porque ama a nuestra nación y nos ha construido la sinagoga”. Jesús fue con ellos, y cuando ya estaba cerca de la casa, el centurión le mandó decir por unos amigos: “Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres en mi casa; por eso no me consideré digno de ir a verte personalmente. Basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque yo –que no soy más que un oficial subalterno, pero tengo soldados a mis órdenes– cuando digo a uno: ‘Ve’, él va; y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘¡Tienes que hacer esto!’, él lo hace”. Al oír estas palabras, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la multitud que lo seguía, dijo: “Yo les aseguro que ni siquiera en Israel he encontrado tanta fe”. Cuando los enviados regresaron a la casa, encontraron al sirviente completamente sano.

Palabra del Señor.

Comentario

El centurión, hombre que tiene subordinados, sabe lo que es una voz de mando. Y desde esta experiencia tan humana y cotidiana, toma la dimensión del poder de la voz y la palabra de Jesús. Le basta con que Jesús hable. Sabe que si Jesús pronuncia su palabra poderosa, todo mal será expulsado y volverá la salud. Con esto manifiesta su inmensa fe.

Oración sobre las ofrendas

Dios misericordioso, acepta las oraciones y ofrendas que te presentamos para alabanza de tu nombre, en la veneración de la santísima Virgen María, que tú nos entregaste como Madre cuando estaba junto a la cruz de Jesús. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Antífona de comunión Cf. 1Ped 4, 13

Alégrense de compartir los sufrimientos de Cristo, para que también ustedes se llenen de gozo y alegría cuando se manifieste su gloria.

Oración después de la comunión

Alimentados con el sacramento de la redención eterna, te suplicamos, Padre, que al recordar los dolores de la Virgen María, completemos en nosotros, para el bien de la Iglesia, lo que falta a los padecimientos de Cristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Jueves 11 de Septiembre de 2014

Jueves 11 de Septiembre de 2014

De la feria. Verde

Día del Maestro

 

Antífona de entrada          Sal 118, 137. 124

Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos; trátame conforme a tu bondad.

Oración colecta     

Señor Dios, que nos has redimido para hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre, para que cuantos hemos creído en Cristo alcancemos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

Lectura        

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.   1Cor 8, 1. 4b-13

Hermanos: Con respecto a la carne sacrificada a los ídolos, todos tenemos el conocimiento debido, ya lo sabemos, pero el conocimiento llena de orgullo, mientras que el amor edifica. Sabemos bien que los ídolos no son nada en el mundo y que no hay más que un solo Dios. Es verdad que algunos son considerados dioses, sea en el cielo o en la tierra: de hecho, hay una cantidad de dioses y una cantidad de señores. Pero para nosotros, no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y a quien nosotros estamos destinados, y un solo Señor, Jesucristo, por quien todo existe y por quien nosotros existimos. Sin embargo, no todos tienen este conocimiento. Algunos, habituados hasta hace poco a la idolatría, comen la carne sacrificada a los ídolos como si fuera sagrada, y su conciencia, que es débil, queda manchada. Ciertamente, no es un alimento lo que nos acerca a Dios: ni por dejar de comer somos menos, ni por comer somos más. Pero tengan cuidado que el uso de esta libertad no sea ocasión de caída para el débil. Si alguien te ve a ti, que sabes cómo se debe obrar, sentado a la mesa en un templo pagano, ¿no se sentirá autorizado, a causa de la debilidad de su conciencia, a comer lo que ha sido sacrificado a los ídolos? Y así, tú, que tienes el debido conocimiento, haces perecer al débil, ¡ese hermano por el que murió Cristo! Pecando de esa manera contra sus hermanos e hiriendo su conciencia, que es débil, ustedes pecan contra Cristo. Por lo tanto, si un alimento es ocasión de caída para mi hermano, nunca probaré carne, a fin de evitar su caída.

Palabra de Dios.


Comentario

En los templos paganos se sacrificaban animales a los dioses. Parte de esa carne luego se vendía en el mismo santuario, que de este modo obtenía ganancias. Para mucha gente pobre, comprar la carne que sobraba de los sacrificios y se vendía a bajo precio, era un buen recurso económico. Se presentaba entonces un problema de conciencia: ¿se puede comer esa carne que formó parte de un rito a otros dioses? Dice san Pablo: dado que otros dioses no son nada, no hay problema en comer. Pero como la caridad está por encima de todo, si ese acto puede afectar la fe de un hermano, mejor abstenerse de comer.

 

Salmo 138, 1-3. 13-14b. 23-24

R. ¡Llévame por el camino eterno, Señor!

Señor, tú me sondeas y me conoces
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares. R.

Tú creaste mis entrañas,
me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque fui formado
de manera tan admirable.
¡Qué maravillosas son tus obras! R.

Sondéame, Dios mío, y penetra mi interior;
examíname y conoce lo que pienso;
observa si estoy en un camino falso
y llévame por el camino eterno. R.

 

Aleluya        1Jn 4, 12

Aleluya. Si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. Aleluya.

 

Evangelio     

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.  Lc 6, 27-36

Jesús dijo a sus discípulos: Yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Dale a todo el que te pida, y al que tome lo tuyo no se lo reclames. Hagan por los demás lo que quieren que los hombres hagan por ustedes. Si aman a aquellos que los aman, ¿qué mérito tienen? Porque hasta los pecadores aman a aquellos que los aman. Si hacen el bien a aquellos que se lo hacen a ustedes, ¿qué mérito tienen? Eso lo hacen también los pecadores. Y si prestan a aquellos de quienes esperan recibir, ¿qué mérito tienen? También los pecadores prestan a los pecadores, para recibir de ellos lo mismo. Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande y serán hijos del Altísimo, porque él es bueno con los desagradecidos y los malos. Sean misericordiosos, como el Padre de ustedes es misericordioso.

Palabra del Señor.


Comentario

A estos hombres y mujeres que Jesús llama ¡Felices! les exige ahora el estilo de vida del Reino de Dios. A pesar de los desprecios que reciben, a pesar de los maltratos, nunca maldecir, nunca desear el mal. ¡Cuántas personas santas, que han sido heridas y maltratadas, son capaces de la grandeza del amor! No esperan la venganza, sólo quieren que el bien se difunda.

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, fuente del amor sincero y de la paz, concédenos glorificar tu nombre con estas ofrendas que te presentamos; y por la participación en la eucaristía ayúdanos a vivir unidos en un sólo corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

 

Antífona de comunión        Sal 41, 2-3

Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente.

O bien:          cf. Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

 

Oración después de la comunión

Señor nuestro, que alimentas y vivificas a tus fieles con tu palabra y con los sacramentos del cielo, concédenos aprovechar de tal manera estos dones de tu Hijo amado que merezcamos participar siempre de su vida divina. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

De la feria. Verde

 

Antífona de entrada          Sal 118, 137. 124

Tú eres justo, Señor, y tus juicios son rectos; trátame conforme a tu bondad.

 

Oración colecta     

Señor Dios, que nos has redimido para hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre, para que cuantos hemos creído en Cristo alcancemos la verdadera libertad y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

 

Lectura        

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto.  1Cor 7, 25-31

Hermanos: Acerca de la virginidad, no tengo ningún precepto del Señor. Pero hago una advertencia, como quien, por la misericordia del Señor, es digno de confianza. Considero que, por las dificultades del tiempo presente, lo mejor para el hombre es quedarse como está. ¿Estás unido a una mujer? No te separes de ella. ¿No tienes mujer? No la busques. Si te casas, no pecas. Y si una joven se casa, tampoco peca. Pero los que lo hagan, sufrirán tribulaciones en su carne que yo quisiera evitarles. Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran; los que lloran, como si no lloraran; los que se alegran, como si no se alegraran; los que compran, como si no poseyeran nada; los que disfrutan del mundo, como si no disfrutaran. Porque la apariencia de este mundo es pasajera.

Palabra de Dios.


Comentario

Los primeros cristianos pensaban que Jesucristo volvería muy pronto para instaurar el reino de Dios en forma definitiva. Desde esa perspectiva, las realidades humanas quedan relativizadas, como situaciones pasajeras. Por eso, san Pablo exhortaba a no cambiar la situación de vida. De aquella espiritualidad, marcada por la fuerte expectativa del fin de los tiempos, podemos rescatar la mirada trascendente, de modo de no absolutizar ninguna realidad pasajera.

 

Salmo 44, 11-12. 14-17

R. ¡Hija mía, escucha y presta atención!

Olvida tu pueblo y tu casa paterna,
y el rey se prendará de tu hermosura.
Él es tu señor: inclínate ante él. R.

Embellecida con corales engarzados en oro
y vestida de brocado, es llevada hasta el rey.
Las vírgenes van detrás,
sus compañeras la guían. R.

Con gozo y alegría entran al palacio real.
Tus hijos ocuparán el lugar de tus padres,
y los pondrás como príncipes por toda la tierra. R.

Aleluya        Lc 6, 23

Aleluya. “¡Alégrense y llénense de gozo,
porque la recompensa de ustedes
será grande en el cielo!”, dice el Señor. Aleluya.

 

Evangelio     

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.    Lc 6, 20-26

Jesús, fijando la mirada en sus discípulos, dijo: ¡Felices ustedes, los pobres, porque el Reino de Dios les pertenece! ¡Felices ustedes, los que ahora tienen hambre, porque serán saciados! ¡Felices ustedes, los que ahora lloran, porque reirán! ¡Felices ustedes, cuando los hombres los odien, los excluyan, los insulten y proscriban el nombre de ustedes, considerándolos infames a causa del Hijo del hombre! ¡Alégrense y llénense de gozo en ese día, porque la recompensa de ustedes será grande en el cielo! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los profetas! Pero ¡ay de ustedes los ricos, porque ya tienen su consuelo! ¡Ay de ustedes, los que ahora están satisfechos, porque tendrán hambre! ¡Ay de ustedes, los que ahora ríen, porque conocerán la aflicción y las lágrimas! ¡Ay de ustedes cuando todos los elogien! ¡De la misma manera los padres de ellos trataban a los falsos profetas!

Palabra del Señor.


Comentario

Jesús miró a sus discípulos. Y vio que en esa multitud que lo seguía había muchos pobres, hambrientos y sufrientes. Su Palabra se dirige a ellos, que quedaron excluidos de los sistemas egoístas y no reciben ni las migajas de las ganancias. A esos hombres y mujeres, que sólo pueden poner su confianza en Dios, Jesús los llama ¡Felices! Ellos son los que participan, entregados y alegres, de la novedad del Reino de Dios.

 

Oración sobre las ofrendas        

Dios nuestro, fuente del amor sincero y de la paz, concédenos glorificar tu nombre con estas ofrendas que te presentamos; y por la participación en la eucaristía ayúdanos a vivir unidos en un sólo corazón. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Sal 41, 2-3

Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente.

 

O bien:          cf. Jn 8, 12

Yo soy la luz del mundo, dice el Señor. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

 

Oración después de la comunión

Señor nuestro, que alimentas y vivificas a tus fieles con tu palabra y con los sacramentos del cielo, concédenos aprovechar de tal manera estos dones de tu Hijo amado que merezcamos participar siempre de su vida divina. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Lunes 21 de Julio de 2014

Lectura de la Profecía de Miqueas                                                          6, 1-4. 6-8

Te daré a conocer lo que el Señor desea de ti.

Escuchen lo que dice el Señor: “Levántate; llama a juicio a los montes, que las colinas escuchen tu voz. Escuchen, montes, el juicio del Señor, pongan atención, cimientos de la tierra: el Señor entabla juicio contra su pueblo, presenta sus quejas contra Israel.

Pueblo mío, ¿qué mal te he causado o en qué cosa te he ofendido? Respóndeme. Con la ayuda de Moisés, Aarón y María, yo te saqué de Egipto y te libré de la esclavitud”.

¿Qué cosa digna le ofreceré al Señor, postrado ante el Dios del cielo? ¿Le ofreceré en holocausto becerros de un año? ¿Aceptará el Señor un millar de carneros o diez mil ríos de aceite? ¿En expiación por mis culpas le ofreceré a mi primogénito, al fruto de mis entrañas, por mi pecado?

Hombre, ya te he explicado lo que es bueno, lo que el Señor desea de ti: que practiques la justicia y ames la lealtad y que seas humilde con tu Dios.

 

Salmo 49

R/. Dios salva al que cumple su voluntad.

Congreguen ante mí a los que sellaron
sobre el altar mi alianza.
Es Dios quien va a juzgar
y el cielo mismo lo declara. R/.

No voy a reclamarte sacrificios,
pues siempre están ante mí tus holocaustos.
Pero ya no aceptaré becerros de tu casa
ni cabritos de tus rebaños. R/.

¿Por qué citas mis preceptos
y hablas a toda hora de mi pacto,
tú, que detestas la obediencia
y echas en saco roto mis mandatos? R/.

Tú haces esto, ¿y yo tengo que callarme?
¿Crees acaso que yo soy como tú?
Quien las gracias me da, ése me honra
y yo salvaré al que cumple mi voluntad. R/.

 

Evangelio de Ntro. Sr. Jesucristo según San Mateo                             12, 38-42

La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta generación.

En aquel tiempo, le dijeron a Jesús algunos escribas y fariseos: “Maestro, queremos verte hacer una señal prodigiosa”. Él les respondió: “Esta gente malvada e infiel está reclamando una señal, pero la única señal que se le dará, será la del profeta Jonás. Pues de la misma manera que Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena, así también el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el seno de la tierra.

Los habitantes de Nínive se levantarán el día del juicio contra esta gente y la condenarán, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay alguien más grande que Jonás.

La reina del sur se levantará el día del juicio contra esta gente y la condenará, porque ella vino de los últimos rincones de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay alguien más grande que Salomón”.

Miércoles 09 de Julio 2014: Nuestra Señora de Itatí

Julio 09, Miércoles
Nuestra Señora de Itatí. Memoria obligatoria. Blanco
Declaración de la Independencia.

Nuestra Señora de la Limpia Concepción de Itatí es la imagen más antigua de las que se veneran en nuestro país. La imagen fue traída, probablemente, por fray Bolaños y fray Alonso, a principios del 1600. La imagen de la Virgen fue tallada en madera por manos aborígenes. Fue hecha para la capilla de un poblado, pero la tradición cuenta que varias veces desaparecía de su altar y la encontraban junto al río Paraná, en un lugar llamado Punta de Piedra (Itatí). El nacimiento del pueblo de Itatí está ligado a la imagen de la Virgen. En el año 1900, el papa León XIII autorizó su Coronación Pontificia, y se estableció el 9 de julio como su fiesta y el día 16, como el día de la peregrinación anual. La devoción a la Virgen de Itatí está muy extendida en el Noreste argentino, en Uruguay y Paraguay.

 

Antífona de entrada    cf. Lc 1, 48

Me llamarán feliz todas las generaciones, porque Dios miró con bondad la pequeñez de su servidora.

Oración colecta 

Dios misericordioso, que para honrar la pura y limpia Concepción de la Virgen María y como defensa y custodia de tu pueblo suscitaste la advocación de Nuestra Señora de Itatí; concédenos que, bajo su protección, nos veamos libres de todo peligro y seamos conducidos al gozo de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA

Lectura del Libro de Isaías. Is 7, 10-14

El Señor habló a Ajaz en estos términos: “Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas”. Pero Ajaz respondió: “No lo pediré ni tentaré al Señor”. Isaías dijo: “Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la virgen está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel, que significa ‘Dios con nosotros’”.

Palabra de Dios.

Comentario

“Los profetas anunciaron que habría de nacer, los cielos y los ángeles lo presentan ya nacido. Yacía en el pesebre el que sostiene el mundo, y la Palabra no podía hablar. El seno de una mujer llevaba a Aquél a quien los cielos no pueden contener. Ella regía a nuestro Rey, llevaba a Aquél en quien estamos contenidos, alimentaba a nuestro Pan” (San Agustín, Sermón 184).

 

O bien: 

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Galacia.  Gál 4, 4-7

Hermanos: Cuando se cumplió el tiempo establecido, Dios envió su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la Ley, para redimir a los que estaban sometidos a la Ley y hacernos hijos adoptivos. Y la prueba de que ustedes son hijos, es que Dios infundió en nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama a Dios llamándolo: iAbbá!, es decir, ¡Padre! Así, ya no eres más esclavo, sino hijo, y por lo tanto, heredero por la gracia de Dios.

Palabra de Dios.

Comentario

“Dios envío a su Hijo nacido de mujer”, como un verdadero hombre, hijo de su tiempo, de su pueblo, de su tierra. María le ha transmitido su humanidad y, con ello, la sensibilidad, la afectividad, la capacidad de emocionarse ante el dolor y la alegría. María le transmitió a Jesús esa dimensión maternal que luego manifestó ante los pobres, los pecadores y los excluidos.

 

SALMO   [Salmo] Lc 1, 46-55

R. El Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas. Su nombre es santo.
O bien:
 Eres feliz, Virgen María, tú que llevaste en tu seno al Hijo del Padre eterno.

Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador. R.

Porque miró con bondad la pequeñez de su servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
Su nombre es santo. R.

Y su misericordia se extiende de generación en generación
sobre los que le temen.
Desplegó la fuerza de su brazo,
dispersó a los soberbios de corazón. R.

Derribó del trono a los poderosos y elevó a los humildes,
colmó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías. R.

Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre. R.

 

ALELUYA   cf. Lc 1, 28

Aleluya.
Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo,
bendita tú entre las mujeres.
Aleluya.

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas. Lc 1, 39-47

Durante su embarazo, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas ésta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su vientre, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor”. María dijo entonces: “Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador”.

Palabra del Señor.

Comentario

A pesar de que en este día muchos hermanos y hermanas visitan a María en Itatí, en realidad es María quien llega a ellos y a todos nosotros. Ir a la casa de María es dejar que ella entre en nosotros, es hacer que nuestro corazón sea su casa.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, nuestras oraciones y ofrendas y, al invocar la maternal intercesión de la santísima Virgen María, ayúdanos a celebrar dignamente el sacrificio de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión

Yo soy la Madre del amor hermoso, del temor de Dios, de la ciencia y de la santa esperanza.

Oración después de la comunión

Padre santo, alimentados con el sacramento de la salvación, concédenos que quienes veneramos a la Virgen María en su advocación de Nuestra Señora de Itatí, experimentemos el auxilio de tu gracia para crecer en el amor a Jesucristo, tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Martes 08 de Julio 2014

Julio 08, Martes
De la feria. Verde
 

Antífona de entrada   cf. Sal 47, 10-11

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

Oración colecta 

Dios nuestro, que por la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concédenos una santa alegría, para que, liberados de la servidumbre del pecado, alcancemos la felicidad que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA

Lectura de la Profecía de Oseas.  Os 4, 1; 8, 4-7. 11-13

Escuchen la palabra del Señor, israelitas: “Entronizaron reyes, pero sin contar conmigo; designaron príncipes, pero sin mi aprobación. Se hicieron ídolos con su plata y su oro, para su propio exterminio. Yo rechazo tu ternero, Samaría; mi ira se ha encendido contra ellos. ¿Hasta cuándo no podrán recobrar la inocencia? Porque ese ternero proviene de Israel: lo hizo un artesano, y no es Dios. Sí, el ternero de Samaría quedará hecho pedazos. Porque siembran vientos, recogerán tempestades. Tallo sin espiga no produce harina, y si la produce, se la tragarán los extranjeros. Efraín multiplicó los altares para expiar el pecado, pero esos altares le han servido sólo para pecar. Por más que escriba para él mil prescripciones de mi Ley, se las tendría por una cosa extraña. En cuanto a los sacrificios que me ofrecen, ¡que los inmolen, que se coman la carne! ¡El Señor no los aceptará! Ahora, él se acordará de sus culpas y pedirá cuenta de sus pecados: entonces ellos regresarán a Egipto”.

Palabra de Dios.

Comentario

El pueblo se olvida de Dios y fabrica ídolos con sus propias manos. Así también hoy, se forjan idolatrías (la apariencia física o el estatus) por las cuales se ofrece el sacrificio de la propia vida, y se endiosan personas con fervor adolescente. Con esto no se está haciendo más que “volver a Egipto”, es decir, caer nuevamente en la esclavitud. Pero nuestro Dios es el Dios de la liberación.

SALMO   Salmo 113B, 3-7b. 8-10

R. ¡Pueblo de Israel, confía en el Señor!

Nuestro Dios está en el cielo y en la tierra, él hace todo lo que quiere.
Los ídolos, en cambio, son plata y oro,
obra de las manos de los hombres. R.

Tienen boca, pero no hablan, tienen ojos, pero no ven;
tienen orejas, pero no oyen, tienen nariz, pero no huelen.R.

Tienen manos, pero no palpan, tienen pies, pero no caminan;
como ellos serán los que los fabrican,
los que ponen en ellos su confianza. R.

Pueblo de Israel, confía en el Señor: Él es tu ayuda y tu escudo;
familia de Aarón, confía en el Señor: Él es tu ayuda y tu escudo. R.

 

ALELUYA   Jn 10, 14

Aleluya.
“Yo soy el buen Pastor; conozco a mis ovejas,
y mis ovejas me conocen a mí”, dice el Señor.
Aleluya.

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 9, 32-38

Le presentaron a Jesús un mudo que estaba endemoniado. El demonio fue expulsado y el mudo comenzó a hablar. La multitud, admirada, comentaba: “Jamás se vio nada igual en Israel”. Pero los fariseos decían: “Él expulsa a los demonios por obra del Príncipe de los demonios”. Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha”.

Palabra del Señor.

Comentario

Los judíos se reunían todos los sábados en las sinagogas –como lo siguen haciendo hoy en día– para escuchar la lectura de la Palabra, comentarla y debatirla. Jesús participaba de esas celebraciones y enseñaba allí. Era una ocasión privilegiada ante la asamblea reunida para proclamar la novedad del Reino de Dios. Sobre la base del Antiguo Testamento, Jesús dio nuevas claves de interpretación para que toda lectura de la Sagrada Escritura fuera un encuentro con el Dios vivo.

Oración sobre las ofrendas 

Padre del cielo, que este sacrificio consagrado a tu nombre nos purifique y nos encamine, cada día más, hacia la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión   Sal 33, 9

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en él.

O bien:  Cf. Mt 11, 28

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con tan grandes dones, te pedimos, Padre, recibir sus frutos de salvación y no dejar nunca de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes 07 de Julio 2014

Julio 07, Lunes
De la feria. Verde

Antífona de entrada   cf. Sal 47, 10-11

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

Oración colecta 

Dios nuestro, que por la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concédenos una santa alegría, para que, liberados de la servidumbre del pecado, alcancemos la felicidad que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

LECTURA

Lectura de la Profecía de Oseas. Os 2, 16. 17b-18. 21-22

Así habla el Señor: “Yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto. Aquel día –oráculo del Señor– tú me llamarás: ‘Mi Esposo’ y ya no me llamarás: ‘Mi Baal’. Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor”.

Palabra de Dios.

Comentario

“Los profetas Oseas y Ezequiel han descrito esta pasión de Dios por su pueblo con imágenes eróticas audaces. La relación de Dios con Israel es ilustrada con la metáfora del noviazgo y del matrimonio; por consiguiente, la idolatría es adulterio y prostitución. La historia de amor de Dios con Israel consiste, en el fondo, en que él le da la Torah (ley), es decir, abre los ojos de Israel sobre la verdadera naturaleza del hombre y le indica el camino del verdadero humanismo” (Benedicto XVI, encíclica “Dios es amor”).

SALMO   Salmo 144, 2-9

R. ¡El Señor es bondadoso y compasivo!

Señor, día tras día te bendeciré,
y alabaré tu Nombre sin cesar.
¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza:
su grandeza es insondable! R.

Cada generación celebra tus acciones
y le anuncia a las otras tus portentos:
ellas hablan del esplendor de tu gloria,
y yo también cantaré tus maravillas. R.

Ellas publican tus tremendos prodigios
y narran tus grandes proezas;
divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad
y cantan alegres por tu victoria. R.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas. R.

 

ALELUYA   cf. 2Tim 1, 10

Aleluya.
Nuestro Salvador Jesucristo destruyó la muerte
e hizo brillar la vida, mediante la Buena Noticia.
Aleluya.

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 9, 18-26

Se presentó a Jesús un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: “Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá”. Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos. Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto, pensando: “Con sólo tocar su manto, quedaré sana”. Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: “Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado”. Y desde ese instante la mujer quedó sana. Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo: “Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme”. Y se reían de él. Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó. Y esta noticia se divulgó por aquella región.

Palabra del Señor.

Comentario

La mujer sangrante percibió la novedad del Reino de Dios. Si se hubiera atenido a la vieja tradición, ni siquiera hubiera salido de su casa, porque la ley estipulaba que la hemorragia la convertía en impura. Por lo tanto, no debía tener contacto corporal con nadie para no contagiar su impureza. Pero ella se atrevió a lo nuevo, porque estaba convencida de que Jesús traía salud y salvación. Con esta misma convicción, acerquémonos a él.

Oración sobre las ofrendas 

Padre del cielo, que este sacrificio consagrado a tu nombre nos purifique y nos encamine, cada día más, hacia la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión   Sal 33, 9

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en él.

O bien:    cf. Mt 11, 28

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con tan grandes dones, te pedimos, Padre, recibir sus frutos de salvación y no dejar nunca de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Domingo 06 de Julio 2014

Julio 06, Domingo
Domingo 14º durante el año. Verde

Antífona de entrada    cf. Sal 47, 10-11

En tu santo templo, Señor, evocamos tu misericordia; la gloria de tu nombre llega hasta los confines de la tierra. Tu derecha está llena de justicia.

Oración colecta 

Dios nuestro, que por la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída; concédenos una santa alegría, para que, liberados de la servidumbre del pecado, alcancemos la felicidad que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

PRIMERA LECTURA

Lectura de la Profecía de Zacarías.  Zac 9, 9-10

Así habla el Señor: “¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de júbilo, hija de Jerusalén! Mira que tu Rey viene hacia ti; él es justo y victorioso, es humilde y está montado sobre un asno, sobre la cría de un asna. Él suprimirá los carros de Efraím y los caballos de Jerusalén; el arco de guerra será suprimido y proclamará la paz a las naciones. Su dominio se extenderá de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra”.

Palabra de Dios.

Comentario

El profeta nos exhorta a alegrarnos y a festejar por nuestro rey. Nuestro soberano real no usa la violencia de los carros de guerra ni quiere pavonearse luciendo ornamentos lujosos. Nuestro rey viene montado en un burro, animal que simboliza los tiempos de paz. Él viene con humildad y mansedumbre. Todos los que deseamos la paz lo celebramos con alegría.

 

SALMO   Salmo 144, 1-2. 8-11. 13c-14

R. Bendeciré tu Nombre eternamente.

Te alabaré, Dios mío, a ti, el único rey,
y bendeciré tu Nombre eternamente;
día tras día te bendeciré, y alabaré tu Nombre sin cesar. R.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas. R.

Que todas tus obras te den gracias, Señor, y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino y proclamen tu poder. R.

El Señor es fiel en todas sus palabras
y bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que caen
y endereza a los que están encorvados. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Roma. Rom 8, 9. 11-13

Hermanos: Ustedes no están animados por la carne sino por el espíritu, dado que el Espíritu de Dios habita en ustedes. El que no tiene el Espíritu de Cristo no puede ser de Cristo. Y si el Espíritu de Aquél que resucitó a Jesús habita en ustedes, el que resucitó a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales, por medio del mismo Espíritu que habita en ustedes. Hermanos, nosotros no somos deudores de la carne, para vivir de una manera carnal. Si ustedes viven según la carne, morirán. Al contrario, si hacen morir las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.

Palabra de Dios.

Comentario

En situaciones que requieren fuerza y dinamismo, decimos que “hay que animar”, “dar aliento”. Eso es lo que hace el Espíritu Santo con nosotros. Desde dentro, como un aire nuevo y vivificador, nos anima y alienta con la misma vida plena de Jesús resucitado.

 

ALELUYA        cf. Mt 11, 25

Aleluya.
Bendito eres, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque revelaste los misterios del reino a los pequeños.
Aleluya.

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo. Mt 11, 25-30

Jesús dijo: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar. Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”.

Palabra del Señor.

Comentario

¿Quién no lleva alguna carga? ¿Quién no siente alguna vez el peso de alguna situación? Jesús conoce lo que soportamos y quiere darnos descanso. Quiere hacernos caminar alivianados y ligeros de peso. Así viven los pequeños, los que no buscan seguridad en sus propias fuerzas, sino que han confiado su vida a Dios.

Oración sobre las ofrendas

Padre del cielo, que este sacrificio consagrado a tu nombre nos purifique y nos encamine, cada día más, hacia la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión   Sal 33, 9

Gusten y vean qué bueno es el Señor. Feliz el hombre que espera en él.

O bien:   Cf. Mt 11, 28

“Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Alimentados con tan grandes dones, te pedimos, Padre, recibir sus frutos de salvación y no dejar nunca de alabarte. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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