Lecturas de la Misa

Archive for the month “julio, 2011”

Lunes 1 de Agosto 2011

1 de agosto de 2011

Lunes 1 – San Alfonso María de Ligorio, – Obispo y Doctor de la Iglesia. (MO). Blanco.

Alfonso María nació en Nápoles en el año 1696. Ejerció la abogacía varios años y luego fue ordenado sacerdote. Se entregó a los cuidados pastorales de la gente más necesitada, primero en las ciudades y luego en los campos, organizando misiones populares que tenían como centro la Eucaristía y el sacramento de la Penitencia. Fundó la congregación de los Redentoristas. Fue un prolífico autor de obras espirituales. Sus tratados de Teología Moral son considerados un punto de referencia entre los expertos. Es el patrono de los confesores y moralistas. Murió cerca de Nápoles en el 1787.

LECTURA

Lectura del Libro de los Números.  Núm 11, 4-15

Los israelitas dijeron: “¡Si al menos tuviéramos carne para comer! ¡Cómo recordamos los pescados que comíamos gratis en Egipto, y los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos! ¡Ahora nuestras gargantas están resecas! ¡Estamos privados de todo, y nuestros ojos no ven nada más que el maná!”. El maná se parecía a la semilla de cilantro y su color era semejante al del bedelio. El pueblo tenía que ir a buscarlo; una vez recogido, lo trituraban con piedras de moler o lo machacaban en un mortero, lo cocían en una olla, y lo preparaban en forma de galletas. Su sabor era como el de un pastel apetitoso. De noche, cuando el rocío caía sobre el campamento, también caía el maná. Moisés oyó llorar al pueblo, que se había agrupado por familias, cada uno a la entrada de su carpa. El Señor se llenó de una gran indignación, pero Moisés, vivamente contrariado, le dijo: “¿Por qué tratas tan duramente a tu servidor? ¿Por qué no has tenido compasión de mí, y me has cargado con el peso de todo este pueblo? ¿Acaso he sido yo el que concibió a todo este pueblo, o el que lo dio a luz, para que me digas: ‘Llévalo en tu regazo, como la nodriza lleva a un niño de pecho, hasta la tierra que juraste dar a sus padres’? ¿De dónde voy a sacar carne para dar de comer a todos los que están llorando a mi lado y me dicen: ‘Danos carne para comer’? Yo solo no puedo soportar el peso de todo este pueblo: mis fuerzas no dan para tanto. Si me vas a seguir tratando de ese modo, mátame de una vez. Así me veré libre de mis males”.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Moisés le reclama a Dios que cumpla su función maternal. Es Dios quien engendró y dio a luz a este pueblo, como una madre. Por lo tanto, Moisés le reclama que también lo alimente. Es muy grande la confianza entre Moisés y Dios. Por eso Moisés se anima a dirigirse a Dios con toda franqueza.

 

SALMO   Sal 80, 12-17

R. ¡Escuchemos la voz del Señor!

Mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no me quiso obedecer:
por eso los entregué a su
obstinación, para que se dejaran
llevar por sus caprichos. R.

¡Ojalá mi pueblo me escuchara,
e Israel siguiera mis caminos!
Yo sometería a sus adversarios
en un instante, y volvería mi
mano contra sus opresores. R.

Los enemigos del Señor tendrían
que adularlo, y ese sería su destino
para siempre; yo alimentaría a mi
pueblo con lo mejor del trigo y
lo saciaría con miel silvestre. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 14, 13-21

Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos. Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: “Éste es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos”. Pero Jesús les dijo: “No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos”. Ellos respondieron: “Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados”. “Tráiganmelos aquí”, les dijo. Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Palabra del Señor.

 

Comentario

El milagro se produce a partir de lo poco que hay. Son sólo cinco panes y dos pescados, pero es necesario ponerlos en común para que se realice el milagro. Dios nos hace participar de su obra con nuestra disposición y nuestro trabajo. A partir de esto poco que tenemos, él hace el milagro, nutritivo y abundante. Él siempre da de más, porque es generoso. Cuando ponemos nuestro poco y confiamos en Dios, al final, siempre sobra.

Domingo 31 de Julio 2011

31 de julio de 2011

Domingo 31 – 18º Domingo durante el año. Verde.

PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de Isaías.  Is 55, 1-3

Así habla el Señor: ¡Vengan a tomar agua, todos los sedientos, y el que no tenga dinero, venga también! Coman gratuitamente su ración de trigo, y sin pagar, tomen vino y leche. ¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta y sus ganancias, en algo que no sacia? Háganme caso, y comerán buena comida, se deleitarán con sabrosos manjares. Presten atención, y vengan a mí. Escuchen bien y vivirán. Yo haré con ustedes una alianza eterna, obra de mi inquebrantable amor a David.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Las promesas de Dios son gratis. Basta con acercarse a él, y él reparte a manos llenas y nos sacia. Por eso usamos la palabra “gracia”. Su amor es una fiesta a la que somos invitados, no hay nada que pagar. Él quiere derrochar su amor.

 

SALMO   Sal 144, 8-9. 15-18

R. Abres tu mano, Señor, y nos colmas de tus bienes.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos y tiene
compasión de todas sus criaturas. R.

Los ojos de todos esperan en ti, y tú
les das la comida a su tiempo; abres
tu mano y colmas de favores a
todos los vivientes. R.

El Señor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
está cerca de aquéllos que lo invocan,
de aquéllos que lo invocan de verdad. R.

 

SEGUNDA LECTURA

Rom 8, 35. 37-39

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Roma.  Rom 8, 35. 37-39

Hermanos: ¿Quién podrá separamos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada? Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a aquél que nos amó. Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni los poderes espirituales, ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Con la misma convicción y confianza de San Pablo, repetimos esta máxima para nuestra vida: Nada podrá apartarnos del amor de Dios. Él ya se ha manifestado en nuestra vida y ha hecho sobre nosotros un derroche de su gracia. ¿Qué podemos temer?

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 14, 13-21

Jesús se alejó en una barca a un lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y, compadeciéndose de ella, sanó a los enfermos. Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: “Este es un lugar desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades a comprarse alimentos”. Pero Jesús les dijo: “No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes mismos”. Ellos respondieron: “Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados”. “Tráiganmelos aquí”, les dijo. Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud. Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.

Palabra del Señor.

 

Comentario

“De las muchas lecturas que tiene este pasaje, hoy quiero rescatar ésta: El Evangelio como esa palabra que nos asegura que la solución no es dejar que cada uno se arregle como pueda. Que nos incita de modo permanente a confiar en que es mejor comer con otros. Que las escasas posibilidades individuales pueden resolver el problema si no nos dispersamos. Que cualquier lugar deshabitado e inhóspito puede convertirse en espacio de relaciones. Que poner los propios panes en común no me obligará a renunciar a mi cena, sino, al contrario, la transformará en abundancia, banquete y fiesta” (Gloria Ladislao, Palabras y Pasos, Ed. Claretiana).

Sábado 30 de Julio 2011

30 de julio de 2011

Sábado 30 – Misa a elección. Feria. Verde. San Pedro Crisólogo, – Obispo y Doctor de la Iglesia. (ML). Blanco.

En el año 430 san Pedro Crisólogo fue nombrado obispo de Rávena , por entonces una de las sedes imperiales más importantes. Fue estrecho colaborador de los Papas y defensor de la doctrina de la Encarnación. Fue un gran hombre de iglesia, y un gran predicador. Se conservan más de ciento cincuenta sermones escritos y predicados por él, con un fuerte acento bíblico.

LECTURA

Lectura del Libro del Levítico.  Lev 25, 1. 8-17

El Señor dijo a Moisés sobre la montaña del Sinaí: Deberás contar siete semanas de años -siete veces siete años- de manera que el período de las siete semanas de años sume un total de cuarenta y nueve años. Entonces harás resonar un fuerte toque de trompeta: el día diez del séptimo mes -el día de la Expiación- ustedes harán sonar la trompeta en todo el país. Así santificarán el quincuagésimo año, y proclamarán una liberación para todos los habitantes del país. Este será para ustedes un jubileo: cada uno recobrará su propiedad y regresará a su familia. Este quincuagésimo año será para ustedes un jubileo: no sembrarán ni segarán lo que vuelva a brotar de la última cosecha, ni vendimiarán la viña que haya quedado sin podar; porque es un jubileo, será sagrado para ustedes. Sólo podrán comer lo que el campo produzca por sí mismo. En este año jubilar cada uno de ustedes regresará a su propiedad. Cuando vendas o compres algo a tu compatriota, no se defrauden unos a otros. Al comprar, tendrás en cuenta el número de años transcurridos desde el jubileo; y al vender, tu compatriota tendrá en cuenta el número de los años productivos: cuanto mayor sea el número de años, mayor será el precio que pagarás; y cuanto menor sea el número de años, menor será ese precio, porque lo que él te vende es un determinado número de cosechas. No se defrauden unos a otros, y teman a su Dios, porque yo soy el Señor, su Dios.

Palabra de Dios.

 

Comentario

El año del jubileo tenía como objetivo la justicia y la renovación de los vínculos entre los compatriotas. La liberación de esclavos y la restitución de tierras permitiría que las familias tuvieran lo necesario para vivir. El descanso del suelo, confiando en que Dios proveerá, era un signo de espera en la providencia y un sistema natural de aprovechamiento de los recursos. El año del jubileo nunca se llevó a cabo plenamente. Sin embargo, cumplió la función de recordar al pueblo el ideal de vida al que debía aspirar.

 

SALMO   Sal 66, 2-3. 5. 7-8

R. ¡Que todos los pueblos te den gracias, Señor!

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su
dominio, y su victoria entre las naciones. R.

Que todos los pueblos te den gracias.
Que canten de alegría las naciones,
porque gobiernas a los pueblos con
justicia y guías a las naciones de la tierra. R.

La tierra ha dado su fruto: el Señor,
nuestro Dios, nos bendice. Que Dios
nos bendiga, y lo teman todos los
confines de la tierra. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 14, 1-12

La fama de Jesús llegó a oídos del tetrarca Herodes, y él dijo a sus allegados: “Éste es Juan Bautista; ha resucitado de entre los muertos, y por eso se manifiestan en él poderes milagrosos”. Herodes, en efecto, había hecho arrestar, encadenar y encarcelar a Juan, a causa de Herodías, la mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía: “No te es lícito tenerla”. Herodes quería matarlo, pero tenía miedo del pueblo, que consideraba a Juan un profeta. El día en que Herodes festejaba su cumpleaños, su hija, también llamada Herodías, bailó en público, y le agradó tanto a Herodes que prometió bajo juramento darle lo que pidiera. Instigada por su madre, ella dijo: “Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista”. El rey se entristeció, pero a causa de su juramento y por los convidados, ordenó que se la dieran y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue llevada sobre una bandeja y entregada a la joven, y ésta la presentó a su madre. Los discípulos de Juan recogieron el cadáver, lo sepultaron y después fueron a informar a Jesús.

Palabra del Señor.

 

Comentario

La muerte de Juan Bautista deja en claro lo que también le puede ocurrir a Jesús. Predicar como un profeta, estar del lado de los débiles y enfermos, denunciar el pecado y las injusticias, no son actos tolerados por quienes detentan el poder. Y sin embargo, estos poderosos no comprenden que la voz de los profetas, aún después de muertos, sigue resonando en sus seguidores.

Viernes 29 de Julio 2011

29 de julio de 2011

Viernes 29 – Santa Marta. (MO). Blanco.

Marta era hermana de María y Lázaro, de Betania. Fue una de las discípulas más cercanas a Jesús, y él solía parar en casa de estos hermanos cuando iba a Jerusalén, ya que Betania está a sólo tres kilómetros de esa ciudad. El evangelio la muestra siempre en la actitud de servicio (diaconía). Es la patrona de las amas de casa y de las mujeres que se dedican al servicio doméstico.

LECTURA

Lectura de la Primera Carta del Apóstol San Juan.  1Jn 4, 7-16

Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Así Dios nos manifestó su amor: envió a su Hijo único al mundo, para que tuviéramos vida por medio de él. Y este amor no consiste en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó primero, y envió a su Hijo como víctima propiciatoria por nuestros pecados. Queridos hermanos, si Dios nos amó tanto, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto nunca a Dios: si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece en nosotros y el amor de Dios ha llegado a su plenitud en nosotros. La señal de que permanecemos en él y él permanece en nosotros es que nos ha comunicado su Espíritu. Y nosotros hemos visto y atestiguamos que el Padre envió al Hijo como Salvador del mundo. El que confiesa que Jesús es el Hijo de Dios, permanece en Dios, y Dios permanece en él. Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios, y Dios permanece en él.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Este mensaje de la carta sobre el amor de Dios y el amor entre nosotros, lo vemos patente en Jesús y en la forma en que él se relacionaba con aquellos que amaba. Con esa amistad, cercanía y familiaridad que él tuvo con Marta, María y Lázaro. Que estas amigas y este amigo de Jesús nos enseñen el trato sincero y confiado con el Amigo.

 

SALMO   Sal 33, 2-11

R. Bendeciré al Señor en todo tiempo. O bien: ¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis
labios. Mi alma se gloría en el Señor:
que lo oigan los humildes y se alegren. R.

Glorifiquen conmigo al Señor,
alabemos su nombre todos juntos.
Busqué al Señor: Él me respondió
y me libró de todos mis temores. R.

Miren hacia él y quedarán resplandecientes,
y sus rostros no se avergonzarán. Este
pobre hombre invocó al Señor: Él lo
escuchó y lo salvó de sus angustias. R.

El Ángel del Señor acampa en torno
de sus fieles y los libra. ¡Gusten y
vean qué bueno es el Señor! ¡Felices
los que en él se refugian! R.

Teman al Señor, todos sus santos, porque
nada faltará a los que le temen. Los ricos
se empobrecen y sufren hambre, pero los
que buscan al Señor no carecen de nada. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Juan.  Jn 11, 19-27

Muchos judíos habían ido a consolar a Marta y a María, por la muerte de su hermano. Al enterarse de que Jesús llegaba, Marta salió a su encuentro, mientras María permanecía en la casa. Marta dijo a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero yo sé que aun ahora, Dios te concederá todo lo que le pidas”. Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta le respondió: “Sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?”. Ella le respondió: “Sí, Señor, creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que debía venir al mundo”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

Jesús le revela a Marta quién es él: resurrección y vida. Y en medio del dolor y de la muerte, esta mujer, Marta, profesa su fe, y es capaz de decir: “¡Sí Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo!”. Estas son las palabras que hombres y mujeres creyentes seguimos pronunciando, en medio de todos los signos de muerte que nos rodean.

Jueves 28 de Julio 2011

28 de julio de 2011

Jueves 28 – De la feria. Verde.

LECTURA

Lectura del Libro del Éxodo.  Éx 25, 8-9; 40, 16-21. 34-38

El Señor dijo a Moisés: “Me harás un Santuario y yo habitaré en medio del pueblo. En la construcción de la morada y de todo su mobiliario, te ajustarás exactamente a los modelos que yo te mostraré”. Moisés realizó exactamente todo lo que el Señor le había ordenado. En el segundo año, el primer día del primer mes, se procedió a la erección de la morada. Para ello, Moisés asentó sus bases, colocó sus bastidores, dispuso sus travesaños y levantó sus columnas. Después extendió la carpa por encima de la morada, y sobre ella colocó la cobertura de la carpa, como el Señor se lo había ordenado. En seguida tomó las tablas del testimonio y las puso en el arca; sujetó las andas en el arca, y sobre ella colocó la tapa. Entonces condujo el arca hasta el interior de la morada, colgó el velo que la protegía y así cubrió el arca del testimonio, conforme a la orden que el Señor le había dado. Entonces la nube cubrió la Carpa del Encuentro y la gloria del Señor llenó la morada. Moisés no podía entrar en la Carpa del Encuentro, porque la nube se había instalado sobre ella y la gloria del Señor llenaba la morada. En todas las etapas del camino, cuando la nube se alzaba, alejándose de la morada, los israelitas levantaban el campamento. Pero si la nube no se alzaba, ellos no se movían, hasta que la nube volvía a hacerlo. Porque durante el día, la nube del Señor estaba sobre la morada, y durante la noche, un fuego brillaba en ella, a la vista de todo el pueblo de Israel. Esto sucedía en todas las etapas del camino.

Palabra de Dios.

 

Comentario

“La nube protectora: El cielo del desierto se caracteriza por ser un cielo diáfano, limpio de nubes. Precisamente por eso, la manifestación bienhechora de Dios será en una nube protectora, que da alivio y sombra al pueblo durante el Éxodo, mientras camina por el desierto: Éx 40, 34-38 (donde se juntan nube y fuego luminoso) y Núm 9, 15-23. Además, las nubes se mueven por el cielo. Ese movimiento puede interpretarse como el desplazamiento de Dios por el firmamento” (Fuente: http://www.palabrasconmiel.wordpress.com/simbolos).

 

SALMO   Sal 83, 3-6. 8. 11

R. ¡Qué amable es tu Casa, Señor del universo!

Mi alma se consume de deseos por
los atrios del Señor; mi corazón y mi
carne claman ansiosos por el Dios viviente. R.

Hasta el gorrión encontró una casa, y la
golondrina tiene un nido donde poner sus
pichones, junto a tus altares, Señor del
universo, mi Rey y mi Dios. R.

¡Felices los que habitan en tu Casa y
te alaban sin cesar! ¡Felices los que
encuentran su fuerza en ti! Ellos
avanzan con vigor siempre creciente. R.

Vale más un día en tus atrios que mil
en otra parte; yo prefiero el umbral
de la Casa de mi Dios antes que vivir
entre malvados. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 13, 47-53

Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?”. “Sí”, le respondieron. Entonces agregó: “Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

Parece que finalmente los discípulos comienzan a comprender a Jesús. Estas últimas parábolas ya no requieren explicación aparte. Así ocurre con las cosas de Dios: cuanto más nos adentramos en ellas, mejor vamos comprendiendo la riqueza que encierran.

Miércoles 27 de Julio 2011

27 de julio de 2011

Miércoles 27 – De la feria. Verde.

LECTURA

Lectura del Libro del Éxodo.  Éx 34, 29-35

Cuando Moisés bajó de la montaña del Sinaí, trayendo en sus manos las dos tablas del Testimonio, no sabía que su rostro se había vuelto radiante porque había hablado con el Señor. Al verlo, Aarón y todos los israelitas advirtieron que su rostro resplandecía, y tuvieron miedo de acercarse a él. Pero Moisés los llamó; entonces se acercaron Aarón y todos los jefes de la comunidad, y él les habló. Después se acercaron también todos los israelitas, y él les transmitió las órdenes que el Señor le había dado en la montaña del Sinaí. Cuando Moisés terminó de hablarles, se cubrió el rostro con un velo. Y siempre que iba a presentarse delante del Señor para conversar con él, se quitaba el velo hasta que salía de la Carpa. Al salir, comunicaba a los israelitas lo que el Señor le había ordenado, y los israelitas veían que su rostro estaba radiante. Después Moisés volvía a poner el velo sobre su rostro, hasta que entraba de nuevo a conversar con el Señor.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Nuestro Dios es luminoso. Quien está cerca de Dios, irradia luz. Y así, Dios se hace presente en nuestro mundo a través del reflejo de tantos hombres y mujeres que están en comunión con él y lo transmiten a los demás.

 

 SALMO   Sal 98, 5-7. 9

R. ¡Santo eres, Señor, Dios nuestro!

Glorifiquen al Señor, nuestro
Dios, adórenlo ante el estrado
de sus pies. ¡Santo es el Señor! R.

Moisés y Aarón, entre sus sacerdotes,
y Samuel, entre los que invocaban
su Nombre, clamaban al Señor y
él les respondía. R.

Dios les hablaba desde la columna
de nube; ellos observaban sus mandamientos
y los preceptos que les había dado. R.

Glorifiquen al Señor, nuestro Dios, y
adórenlo en su santa Montaña: el
Señor, nuestro Dios, es santo. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 13, 44-46

Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

El tesoro es el Reino. La perla es el Reino. ¿Quién dejaría pasar la ocasión de enriquecerse o de hacer un buen negocio? Así irrumpe el Reino en nuestra vida, como una oportunidad. ¿Lo dejaremos pasar, o nos enriqueceremos con este regalo de Dios?

Martes 26 de Julio 2011

26 de julio de 2011

Martes 26 – Santos Joaquín y Ana, – Padres de la Virgen María. (MO). Blanco.

San Joaquín y santa Ana fueron los padres de la Virgen María, los abuelos de Jesús. Celebrarlos hoy nos descubre otro aspecto de la Encarnación: Jesús se crió en una familia “de carne y hueso” y recibió los mimos y los cuidados que un niño recibe de sus padres, sus abuelos y parientes. El Protoevangelio de Santiago (un texto no canónico) presenta a Joaquín y Ana como un matrimonio que vivía de acuerdo a la Ley de Dios y confiando en sus promesas.

LECTURA

Lectura del Libro del Eclesiástico.  Ecli 44, 1. 10-15

Elogiemos a los hombres ilustres, a los antepasados de nuestra raza, los hombres de bien, cuyas obras de justicia no han sido olvidadas. Con su descendencia se perpetúa la rica herencia que procede de ellos. Su descendencia fue fiel a las alianzas, y también sus nietos, gracias a ellos. Su descendencia permanecerá para siempre, y su gloria no se extinguirá. Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre sobrevive a través de las generaciones. Los pueblos proclaman su sabiduría, y la asamblea anuncia su alabanza.

Palabra de Dios.

 

Comentario

La fiesta de hoy es una buena ocasión para recordar a los hombres y mujeres ilustres en la fe que nos han precedido. Muy particularmente, si hay personas de nuestra familia que fueron quienes nos iniciaron en el camino de la fe -padres, abuelos- demos gracias a Dios por esa fecundidad de sus vidas.

 

SALMO   Sal 131, 11. 13-14. 17-18

R. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre.

El Señor hizo un juramento a David,
una firme promesa, de la que no se
retractará: “Yo pondré sobre tu
trono a uno de tus descendientes”. R.

Porque el Señor eligió a Sión, y la
deseó para que fuera su Morada.
“Este es mi reposo para siempre;
aquí habitaré, porque lo he deseado”. R.

“Allí haré germinar el poder de David:
prepararé una lámpara para mi Ungido;
cubriré de vergüenza a sus enemigos,
y su insignia real florecerá sobre él”. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 13, 16-17

Jesús dijo a sus discípulos: “Felices los ojos de ustedes, porque ven; felices sus oídos, porque oyen. Les aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron; oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

Joaquín y Ana confiaban en las promesas de Dios y vieron al salvador. ¡Dichosos sus ojos! Y dichosos nosotros también, porque sabemos muy bien que no basta con mirar para ver las maravillas de Dios. De hecho, muchos vieron a Jesús con sus ojos y no reconocieron en él al salvador. Sólo los ojos de la fe nos dan la posibilidad de encontrar los signos de Dios en las cosas que vemos todos los días.

Lunes 25 de Julio 2011

25 de julio de 2011

Lunes 25 – Santiago, Apóstol. (F). Rojo.

“Hoy celebramos a Santiago el mayor, apóstol, hijo de Zebedeo. Junto con Pedro y Juan pertenecía al grupo de discípulos más íntimos de Jesús, testigo privilegiado de la vida pública del Señor. De hecho, estuvo en la transfiguración y en la oración de Getsemaní. Fue decapitado por Herodes Antipas, siendo el primer apóstol que compartió la pasión de Jesús” (V. M. Fernández, El Evangelio de cada día, Santoral, Ed. San Pablo).

LECTURA

Lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Corinto. 2Cor 4, 7-15

Hermanos: Llevamos un tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios. Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados. Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Y así, aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes la vida. Pero, teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: “Creí y por eso hablé”, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. Y nosotros sabemos que aquél que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes. Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Nuestras tribulaciones y sufrimientos se identifican con lo que vivieron los apóstoles. La fe no nos asegura que estaremos exentos de sufrir la debilidad humana; pero la fe nos da un modo de transitar esa debilidad. Por eso, también nosotros podemos decir que llevamos un tesoro en una frágil vasija de barro.

 

SALMO   Sal 125, 1-6

R. Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones.

Cuando el Señor cambió la suerte
de Sión, nos parecía que soñábamos:
nuestra boca se llenó de risas, y
nuestros labios, de canciones. R.

Hasta los mismos paganos decían:
“¡El Señor hizo por ellos grandes cosas!”.
¡Grandes cosas hizo el Señor por nosotros
y estamos rebosantes de alegría! R.

¡Cambia, Señor, nuestra suerte
como los torrentes del Négueb!
Los que siembran entre lágrimasç
cosecharán entre canciones. R.

El sembrador va llorando cuando
esparce la semilla, pero vuelve
cantando cuando trae las gavillas. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 20, 20-28

La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. “¿Qué quieres?”, le preguntó Jesús. Ella le dijo: “Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. “No saben lo que piden”, respondió Jesús. “¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?”. “Podemos”, le respondieron. “Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre”. Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero, que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

¡Cuánto tenían que aprender todavía los discípulos! ¡Cuánto tenemos que aprender nosotros! Pensamos que conviene hacer las cosas al estilo del mundo, manejando influencias y usando arbitrariamente el poder. A los seguidores y seguidoras de Jesús sólo nos queda el camino de la entrega y el servicio.

Domingo 24 de Julio 2011

24 de julio de 2011

Domingo 24 – 17º Domingo durante el año. Verde.

 

PRIMERA LECTURA

Lectura del Primer Libro de los Reyes.  1Rey 3, 5. 7-12

El Señor se apareció a Salomón en un sueño, durante la noche. Y le dijo: “Pídeme lo que quieras”. Salomón respondió: “Señor, Dios mío, has hecho reinar a tu servidor en lugar de mi padre David, a mí, que soy apenas un muchacho y no sé valerme por mí mismo. Tu servidor está en medio de tu pueblo, el que tú has elegido, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede entonces a tu servidor un corazón comprensivo, para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. De lo contrario, ¿quién sería capaz de juzgar a un pueblo tan grande como el tuyo?”. Al Señor le agradó que Salomón le hiciera este pedido, y le dijo: “Porque tú has pedido esto, y no has pedido para ti una larga vida, ni riqueza, ni la vida de tus enemigos, sino que has pedido el discernimiento necesario para juzgar con rectitud, yo voy a obrar conforme a lo que dices: Te doy un corazón sabio y prudente, de manera que no ha habido nadie como tú antes de ti, ni habrá nadie como tú después de ti”.

Palabra de Dios.

 

 

SALMO   Sal 118, 57. 72. 76-77. 127-130

R. ¡Cuánto amo tu ley, Señor!

El Señor es mi herencia: yo he
decidido cumplir tus palabras.
Para mí vale más la ley de tus
labios que todo el oro y la plata. R.

Que tu misericordia me consuele,
de acuerdo con la promesa que me
hiciste. Que llegue hasta mí tu compasión,
y viviré, porque tu ley es toda mi alegría. R.

Yo amo tus mandamientos y los
prefiero al oro más fino. Por eso
me guío por tus preceptos y
aborrezco todo camino engañoso. R.

Tus prescripciones son admirables:
por eso las observo. La explicación
de tu palabra ilumina y da inteligencia
al ignorante. R.

 

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la Carta del Apóstol San Pablo a los Cristianos de Roma.  Rom 8, 28-30

Hermanos: Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquéllos que él llamó según su designio. En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el Primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.

Palabra de Dios.

Comentario

¡Cuántas cosas de nuestra vida no entendemos! Y sin embargo, como a San Pablo, nos sostiene esta convicción: Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman. Aún de aquellos sucesos malos o tristes, Dios se las ingenia para sacar algo bueno para nuestras vidas.

 

 

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 13, 44-52

Jesús dijo a la multitud: “El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo. El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró. El Reino de los Cielos se parece también a una red que se echa al mar y recoge toda clase de peces. Cuando está llena, los pescadores la sacan a la orilla y, sentándose, recogen lo bueno en canastas y tiran lo que no sirve. Así sucederá al fin del mundo: vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos, para arrojarlos en el horno ardiente. Allí habrá llanto y rechinar de dientes. ¿Comprendieron todo esto?”. “Sí”, le respondieron. Entonces agregó: “Todo escriba convertido en discípulo del Reino de los Cielos se parece a un dueño de casa que saca de sus reservas lo nuevo y lo viejo”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

En una ocasión, un gran rey cruzaba el desierto. Lo seguían sus ministros. De pronto, uno de los camellos se desplomó a tierra y se rompió el baúl que cargaba en su joroba. Una lluvia de joyas, perlas preciosas y diamantes se desparramó sobre la ardiente arena. El rey dijo a sus ministros:

– “Señores, yo sigo adelante. Ustedes, si quieren, pueden quedarse aquí. Todo lo que recojan, será suyo”. Y continuó su viaje sin parpadear, pensando que ya nadie lo seguiría. Al cabo de un rato, se da cuenta de que alguien viene detrás de él. Vuelve la mirada hacia atrás y ve que es uno de sus ministros. El rey le pregunta:

– “¿Qué no te importan las perlas y diamantes de tu rey? Podrías ser rico toda tu vida…”

Y el ministro replica:

– “Me importa más mi rey que todas las perlas de mi rey”.

Esta bella historia del poeta persa Firdusi podríamos aplicarla perfectamente al Evangelio que hoy nos ofrece el Señor para nuestra meditación: “El Reino de los cielos –nos dice– se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo vuelve a esconder, y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra aquel campo”.

Entre ambos relatos hay algunas diferencias: en la primera narración el ministro “deja” los tesoros de su amo; mientras que en la segunda, el hombre de la parábola “compra” el campo para adquirir el tesoro que ha encontrado. Parecería, según esto, que ambas narraciones resultan contrapuestas entre sí. Pero, no obstante estas variantes, el contenido de fondo es bastante semejante. Trataré de explicarme.

Lo que nuestro Señor quiere resaltar con la parábola del tesoro escondido –como también con la otra parábola que viene a continuación, la del mercader de perlas finas– no es tanto el objeto material del tesoro escondido, sino la decisión fundamental de estos dos hombres de dejar todo para llegar a poseer ese tesoro de incalculable valor que han encontrado. “Va a vender todo lo que tiene –nos dice Cristo– para comprar aquel campo”. Este es el mensaje esencial de la parábola: vender todo para poder comprar todo. Aquí está precisamente el punto de convergencia con el cuento persa: también el ministro deja sus perlas para quedarse con lo verdaderamente importante, que es su rey.

A la luz de esta última historia comprendemos que el tesoro escondido de nuestra parábola no es algo material, sino que es Cristo mismo, nuestro Rey supremo: importa infinitamente más el Señor de las cosas que las cosas del Señor. En efecto, todos los teólogos y biblistas católicos afirman con unanimidad que el Reino de los cielos del que Cristo nos está hablando en estas parábolas es ÉL mismo. El centro de su mensaje es su Persona. ¡Él es el único y verdadero tesoro de nuestro corazón!

Bernal Díaz del Castillo, en su “Historia de la conquista de la Nueva España”, nos narra que el capitán Hernán Cortés, cuando desembarcó con sus hombres y puso pie en el continente americano, quemó todas las naves. El mensaje era clarísimo: había que acabar con todo lo que significara una huida, un retorno al pasado o la posibilidad de una marcha atrás. No había escapatorias. La única opción posible era ir hacia adelante.

Es el mismo mensaje que Cristo nos da en el Evangelio de hoy: no hay marcha atrás. Hay que “quemar” todo, “vender” todo para comprar ese tesoro escondido. Desafortunadamente, hoy en día son muy pocos los cristianos que están dispuestos a “quemar” las naves de sus seguridades personales o a “vender” todas sus posesiones con tal de alcanzar a Cristo.

¡Cuántos hoy en día se llaman “buenos cristianos”, pero siguen aferrados como lapas a su propio egoísmo y vanidad, y no quieren prescindir de sus frenéticos apegos a las riquezas, a las comodidades, a la vida fácil y a los placeres mundanos! Es mil veces más sencillo arrancar una concha o un erizo de un acantilado marino que mover su voluntad de sus apegos desordenados. Y lo peor de todo es que muchas veces estas cosas conducen al hombre al pecado, no porque sean malas en sí mismas, sino porque es tal la ambición con la que se vive que le impiden acercarse a Dios y abrir el alma a su gracia redentora.

Es ésta la lógica “paradójica” del Evangelio: llorar para reír, sufrir para ser feliz, dejar que te persigan para entrar en el Reino de los cielos, morir para vivir, vender todo para poseerlo todo… ¡Así es el Evangelio: una paradoja que conduce a la felicidad y a la vida eterna! San Pablo, que bien sabía de estas cosas, y no por oídas sino por experiencia personal, así lo expresa: “lo que tenía por ganancia, lo considero ahora por Cristo como pérdida, y aun todo lo tengo por pérdida a causa del sublime conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por cuyo amor todo lo sacrifiqué y lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo” (Fil 3, 7-8). Ésta es la ley cristiana del “perder todo para ganarlo todo”.“El que pierda su vida por mí, la encontrará”.

Hoy Cristo también está hablando con el mismo amor a tu alma. No le cierres tus entrañas. Escúchalo. Déjalo entrar en tu corazón y dale una respuesta pronta y generosa. No tengas miedo. Él está contigo y te da las fuerzas necesarias para responder con amor a su llamada. ¿Qué es lo que tú tienes que vender? ¡Ve, pues, lleno de alegría, a vender todo lo que tienes –aquello que te impida acercarte a Cristo– y compra ese campo que esconde el maravilloso tesoro, que es Jesucristo mismo!(P. Sergio Córdova LC-Catholic.net).

Sábado 23 de Julio 2011

23 de julio de 2011

Sábado 23 – Misa a elección. Feria. Verde. – San Charbel Makhlüf, presbítero. (ML). Blanco. – Santa Brigida, religiosa. (ML). Blanco.

San Charbel Makhlüf (1828-1898) nació en Beka-Kafra, la aldea más alta del Líbano. Era hijo de una familia pobre y numerosa. Vivió en una gruta cercana al monasterio de Annaya, él alternaba la larga oración y el duro trabajo, con una dedicación total, siempre absorto en Dios. Fue ordenado sacerdote a los 31 años. Tenía una gran devoción a la Sagrada Eucaristía y a la Virgen María.

LECTURA

Lectura del Libro del Éxodo.  Éx 24, 3-8

Moisés fue a comunicar al pueblo todas las palabras y prescripciones del Señor, y el pueblo respondió a una sola voz: “Estamos decididos a poner en práctica todas las palabras que ha dicho el Señor”. Moisés consignó por escrito las palabras del Señor, y a la mañana siguiente, bien temprano, levantó un altar al pie de la montaña y erigió doce piedras en representación de las doce tribus de Israel. Después designó a un grupo de jóvenes israelitas, y ellos ofrecieron holocaustos e inmolaron terneros al Señor, en sacrificio de comunión. Moisés tomó la mitad de la sangre, la puso en unos recipientes, y derramó la otra mitad sobre el altar. Luego tomó el documento de la Alianza y lo leyó delante del pueblo, el cual exclamó: “Estamos resueltos a poner en práctica y a obedecer todo lo que el Señor ha dicho”. Entonces Moisés tomó la sangre y roció con ella al pueblo, diciendo: “Ésta es la sangre de la Alianza que ahora el Señor hace con ustedes, según lo establecido en estas cláusulas”.

Palabra de Dios.

 

Comentario

Todo contrato, para tener validez, debe ser firmado por ambas partes. Siguiendo la antigua costumbre de usar sangre de animales para ratificar los pactos, Moisés rocía con la sangre el altar -que representa a Dios- y al pueblo. A esta Alianza hace alusión Jesús cuando habla de su propia entrega: “Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que es derramada por ustedes” (Lc 22, 20).

 

SALMO   Sal 49, 1-2. 5-6. 14-15

R. ¡Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza!

El Dios de los dioses, el Señor,
habla para convocar a la tierra
desde la salida del sol hasta el ocaso.
El Señor resplandece desde Sión, que
es el dechado de toda hermosura. R.

“Reúnanme a mis amigos, a los que
sellaron mi Alianza con un sacrificio”.
¡Que el cielo proclame su justicia,
porque el Señor es el único Juez! R.

Ofrece al Señor un sacrificio de alabanza
y cumple tus votos al Altísimo; invócame
en los momentos de peligro: Yo te libraré,
y tú me glorificarás. R.

 

EVANGELIO

Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo según San Mateo.  Mt 13, 24-30

Jesús propuso a la gente esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: “Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?”. Él les respondió: “Esto lo ha hecho algún enemigo”. Los peones replicaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. “No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero”.

Palabra del Señor.

 

Comentario

El Reino crece, incluso donde nosotros no podemos verlo. Por eso no debemos creer que el Reino de Dios se limita a la Iglesia. Hay mucho “buen trigo” más allá de las fronteras de la Iglesia. Y Jesús confía en que este trigo bueno es el que finalmente triunfará sobre la cizaña.

 

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